El 10 de septiembre de 1995, el Atlético de Madrid firmó una contundente victoria por 0-4 frente al Real Racing Club de Santander, correspondiente a la jornada 2 de la temporada 1995-96. Este triunfo marcó el inicio de un camino sólido que llevaría al equipo rojiblanco a liderar la clasificación de LaLiga desde ese momento hasta el final de la campaña, consagrándose finalmente como campeones del torneo.
El partido fue un ejemplo de la eficacia ofensiva y la solidez defensiva que caracterizaron al Atlético durante esa temporada. La victoria del Atlético de Madrid ante el Racing de Santander no solo reforzó la moral del equipo, sino que también confirmó al conjunto dirigido por Radomir Antić como favorito al título. Cada gol reflejó el equilibrio entre la creatividad en ataque y la disciplina táctica en defensa, pilares que sustentaron el éxito rojiblanco durante toda la campaña y toda su historia.
Este triunfo histórico se sigue recordando por los aficionados como un momento clave que cimentó la temporada 1995-96, destacando cómo un arranque sólido puede marcar la diferencia en la lucha por el campeonato. La lección sigue vigente: comenzar con fuerza y consistencia puede ser decisivo para alcanzar los objetivos más ambiciosos.

