Ayer en el Estadio Metropolitano se vivió un cariñoso encuentro entre los aficionados y los jugadores del Atlético de Madrid. Se daba la bienvenida a los socios y el público general a un entrenamiento a puertas abiertas antes del enfrentamiento del Real Betis en La Cartuja.
La afición rojiblanca se encargó de animar el entrenamiento a los gritos de ¡Simeone!, ¡Barrios! y ¡Julián Alvarez!. Los jugadores hicieron varios ejercicios, hasta llegar al mítico partido final entre los sin peto y con peto. Entre esos ejercicios se trabajó la presión al rival y pases.
La locura se desató entre los aficionados cuando llegó el final del entrenamiento, cuando los jugadores se acercaron a la grada a firmar y sacarse fotos con los aficionados. Además, Julián Alvarez llevó una rosa de parte de un aficionado al centro del campo en honor a su hija que ha fallecido.

