Matteo Ruggeri es uno de los fichajes que aterrizó en el Atlético de Madrid el verano pasado, casi en secreto. Un inesperado para el lateral izquierdo que con el tiempo ha ido encontrando su lugar en el equipo.
Con titularidades y suplencias alternadas, el italiano tuvo la confianza del entrenador y empieza a sentirse como en casa, plenamente integrado en el ecosistema rojiblanco.
En una entrevista para el medio italiano Cronache di Spogliatoio, Ruggeri relató sus primeros meses en el Atlético, admitiendo que adaptarse no fue cosa de un día. “Tuve que currar para adaptarme al Atlético, entender mi sitio” admitió. Pero el defensa pronto encontró similitudes con su etapa en el Atalanta. “Viniendo del Atalanta, encontré muchas cosas parecidas en el estilo; muchas de las cosas de Simeone son similares a las de Gasperini«, explicó, subrayando la importancia del trabajo defensivo y la exigencia física, eso fue un par común. «Si te encuentras en excelente condición física, realmente se refleja en mi desempeño«, agregó.
Además del campo de juego, Ruggeri resaltó dos aspectos que le dejaron una fuerte impresión desde su llegada el vestuario y la afición. En lo grupal, el italiano resaltó la fuerte sensación de pertenencia que se vive en el club. «Aquí, incluso si no juegas, siempre te sientes integrado al grupo. Hay un fuerte sentimiento de compromiso con la camiseta«, afirmó. Una sensación que se intensifica en el Metropolitano. «Jugando en casa, el estadio te apoya hasta el último instante. Comparado con Italia, se percibe más el ambiente desde el campo, el calor es distinto«, comentó, sin olvidar su época en Bérgamo y la especial conexión con los aficionados del Atalanta.
En el vestuario, Ruggeri admite que al principio le costó asimilar el nivel de los compañeros que tenía a su alrededor. «Me resultaba difícil darme cuenta de que estaba jugando con Julián Álvarez, Koke, Griezmann u Oblak«, confesó. Justamente sobre el portero esloveno tuvo palabras de admiración. «Oblak es uno de los líderes, una persona notable que te ayuda y te orienta, él y Koke son dos pilares, y además dos tipos muy especiales, un gran ejemplo para todos» resaltó. En un tono relajado, el italiano también contó el origen de su apodo en el vestuario: ‘il Tigre’, una mezcla de su apellido y algunos de sus gestos característicos que empiezan a popularizarse entre los compañeros.
Ruggeri tambien comparo a Simeone con su antiguo entrenador, Gian Piero Gasperini. “Charlamos bastante. Le debo mucha gratitud por sus consejos y por sus regaños”, sobre el entrenador de la Atalanta. De ambos, resalto un mensaje parecido: “No ceder, no estar satisfecho, y superar los problemas, siempre por el grupo”. Acerca del Cholo, admiró su cercanía día a día. «Me encanta que, si hay que arreglar cosas, tengamos encuentros individuales para chequear cómo podemos mejorar«, dijo.
Para terminar, el lateral izquierdo admitió que adaptarse a España esta bien, también afuera del futbol. «Mi enlace con España fue siempre mi hermana«, contó, destacando el apoyo familiar y como ha aprendido el idioma.
Poco a poco, Matteo Ruggeri se desprende de la etiqueta del fichaje inesperado, transformándose en un elemento cada vez más familiar para el Atlético de Madrid. El muchacho, prospera en un ambiente demandante, un lugar que exige mucho y, como él mismo dice, te hace sentir partícipe de algo mucho mayor.

