El Atlético de Madrid Femenino no pudo frenar el poderío del FC Barcelona Femenino, que encarriló el encuentro desde los primeros compases y terminó imponiéndose con claridad en el Johan Cruyff.
El partido quedó condicionado muy pronto. A los tres minutos, Alexia Putellas adelantó a las locales tras una presión alta que impidió a las rojiblancas asentarse sobre el césped. Ese primer golpe rompió el plan de un Atlético que había saltado al campo con la intención de cerrar espacios y competir desde el orden defensivo.
Presión asfixiante y falta de continuidad con balón
Las de Víctor Martín intentaron resistir en bloque medio-bajo, pero la intensidad del Barça dificultó cualquier salida limpia. Cada intento de combinación rojiblanca fue neutralizado por la presión individual y la movilidad interior del conjunto local. En ese contexto emergió Clàudia Pina, que firmó un doblete y fue una amenaza constante desde la frontal, castigando cada desajuste defensivo.
El Atlético se vio obligado a replegar cada vez más cerca de su área. La circulación azulgrana, rápida y precisa, desordenó a las rojiblancas, que no lograron encontrar referencias claras ni activar el contragolpe con continuidad. Antes del descanso, el marcador ya reflejaba una diferencia que no hacía justicia al esfuerzo defensivo, pero sí a la eficacia local.
Sin margen de reacción tras el descansoi
Tras el paso por vestuarios, el Atlético buscó variar el guion recurriendo al juego directo para ganar metros y reducir riesgos en salida. Sin embargo, el desgaste acumulado pasó factura. El Barça siguió monopolizando el balón y ampliando la ventaja con llegadas constantes desde segunda línea y desde los costados.
Con el partido ya decidido, el encuentro dejó una de las imágenes de la tarde: el regreso de Salma Paralluelo tras lesión. La atacante fue ovacionada y cerró la goleada en el tiempo añadido, poniendo el broche a una tarde redonda para las locales.
Mirar adelante y seguir compitiendo
Más allá del resultado, el Atlético de Madrid Femenino deberá extraer aprendizajes de un duelo ante el rival más dominante del campeonato. La Liga no se detiene y el objetivo pasa por recuperar sensaciones, ajustar detalles y volver a sumar en los próximos compromisos para mantenerse en la pelea por los puestos altos de la clasificación.
Una derrota dura, sí, pero también una prueba exigente que marca el nivel al que aspira llegar el conjunto rojiblanco.

