Julián Álvarez no vive su tramo más brillante desde que llegó al Atlético de Madrid. El encuentro del pasado martes ante el Barcelona, en el Camp Nou, fue un claro reflejo del momento que atraviesa el delantero argentino. Apenas entró en juego, le costó participar en la circulación ofensiva y apenas dispuso de situaciones claras de gol. Su única ocasión llegó con una vaselina sobre Joan García que el guardameta del conjunto azulgrana detuvo sin apuros.
Desde aquella semana fantástica en la que firmó seis goles en tres partidos, hat-trick frente al Rayo Vallecano, doblete ante el Real Madrid y otro tanto frente al Eintracht de Frankfurt, el rendimiento de Julián Álvarez ha descendido en términos de cifras. Desde el 30 de septiembre, fecha de su último gol ante el conjunto alemán, solo ha marcado tres tantos en once encuentros, un registro que se aleja de la versión demoledora que había mostrado en el arranque del curso.
Más allá de los números, también han cambiado las sensaciones. La Araña aparece menos, se muestra algo más impreciso y parece falto de la chispa que le convirtió en una pieza determinante para el Atlético de Madrid. Sin embargo, ni el vestuario ni el club albergan dudas sobre su capacidad para revertir la situación. Su esfuerzo sigue siendo incuestionable y su compromiso con el equipo, absoluto.
El propio futbolista lanzó un mensaje de carácter en sus redes sociales tras la derrota ante el Barcelona: “Cabeza arriba, esto sigue”, escribió, acompañado de una imagen del partido, dejando claro que no piensa bajar los brazos.
Pese a este pequeño bache, Julián Álvarez continúa siendo el máximo goleador del Atlético de Madrid en la presente temporada, con diez tantos en 19 encuentros oficiales. Por detrás quedan Antoine Griezmann, con cinco goles, y Alexander Sorloth, con cuatro.
Diego Pablo Simeone tampoco tiene dudas. “Siempre esperamos más de Julián. Es un jugador diferencial y es el más importante del equipo. Seguramente aparecerá en el siguiente partido o en el próximo”, aseguró el técnico argentino, confiado en recuperar pronto la mejor versión de su referencia ofensiva.

