Un canal o plataforma de streaming. Ese es el horizonte que plantea Apollo, nuevos propietarios del Atlético de Madrid después de adquirir el paquete de acciones mayoritario que primeramente perteneció a Miguel Ángel Gil Marín. Según informa Voz Pópuli en el día de hoy, el fondo inversionista estadounidense Apollo trabaja ya junto a la actual directiva rojiblanca en la creación de un nuevo proyecto que han decidido apodar como Atlético Studios, una nueva filial audiovisual que se dedicará en exclusiva al desarrollo de contenidos propios con el objetivo de comerle la tostada —o al menos empezar a ganar facultades— a Barça y Real Madrid en un territorio en el que ambos clubes llevan años de ventaja, inversión, desarrollo e innovación.
La iniciativa no responde sino a la voluntad del club madrileño de reforzar su presencia en los nuevos medios, un ámbito que desde la nueva propiedad considerarían «indispensable» para consolidar marca, atraer audiencias jóvenes y abrir las puertas a nuevas vías de ingresos. Las gestiones para registrar y dar forma jurídica y legal a esta novedosa división estarían, asimismo, ya en marcha y en una fase preliminar.
Fuentes conocedoras de la operación explican hoy que Atlético Studios saldrá a la luz con la idea de producir formatos de distinta naturaleza, desde documentales y series centradas en la vida del club hasta contenidos breves adaptados a redes sociales y nuevas plataformas. La referencia inmediata en que se fijan los nuevos propietarios del Atleti es Barça Studios, que desde 2022 se ha convertido en una pieza clave del proyecto mediático blaugrana así como en una de sus principales fuentes de ingresos en streaming.
Entre las opciones que se valoraron inicialmente figuraba incluso la posibilidad de lanzar una nueva televisión del club, una apuesta que lleva siendo reclamación constante de miles y miles socios y aficionados del Atlético de Madrid. Sin embargo, fuentes cercanas al club descartan que hoy por hoy se esté desarrollando un canal televisivo tradicional al uso, al considerarlo un modelo poco flexible y complejo de rentabilizar en el actual contexto digital.
El proyecto, que está aún en una fase embrionaria, casi en ruedines, no será sino una de las mayores (y más arriesgadas) inversiones mediáticas que haya realizado nunca la entidad, a la espera de más información que ponga luz y taquígrafos a los costes reales de la creación de dicha filial.

