Con el mercado ya clausurado, llega el momento del análisis. Y uno de los que no dudó en mojarse fue Santiago Cañizares, exguardameta internacional y buen conocedor del directivo balear. En los micrófonos de Radio Marca, el exfutbolista puso el foco no tanto en los fichajes recientes, sino en el origen del cambio estructural que ha vivido el Atlético en su dirección deportiva.
Refuerzos mercado invernal
El Atlético de Madrid cerró el mercado de fichajes de invierno con tres incorporaciones que apuntalan la plantilla de aquí al final de curso: Ademola Lookman, Obed Vargas y Rodrigo Mendoza. Un cierre que puso punto final a semanas de tensión, incertidumbre y nerviosismo en el entorno rojiblanco, marcadas por la tardanza en los refuerzos y por los cruces de mensajes entre los dos grandes focos de decisión deportiva del club: Mateu Alemany y Diego Pablo Simeone.
Declaraciones de Cañizares
Para Cañizares, la llegada de Mateu Alemany al Metropolitano no es casual ni coyuntural, sino consecuencia directa de los errores acumulados en los últimos mercados.
“Te estoy narrando los acontecimientos y sí te voy a dar la razón, pero narrando los acontecimientos: Mateu Alemany no habría llegado al Atlético de Madrid si el Atlético de Madrid hubiera hecho los últimos tres mercados buenos”, explicó con contundencia.
El analista fue más allá y apuntó directamente a una planificación fallida en años recientes, con incorporaciones que no han estado a la altura de las exigencias del club.
“Ha hecho tres mercados donde hay muchos jugadores que no sirven para el Atlético de Madrid y otros por los que se ha pagado fuerte y que quizá puedan servir en un futuro, pero que de momento no están rindiendo”, añadió.
Según Cañizares, ese escenario obligó al club a dar un giro en su estructura deportiva, apostando por una figura de peso y experiencia contrastada como la de Alemany para reconducir el rumbo.
“Por eso el Atlético ha tenido que fichar un director general”, sentenció.
Un análisis que conecta con la sensación de urgencia y presión que se vivió durante los últimos días de este mercado invernal y que explica por qué cada movimiento fue seguido con lupa.

