El parón internacional ha obligado a Diego Pablo Simeone a mover piezas en los entrenamientos del Atlético de Madrid. Con Jan Oblak concentrado con Eslovenia y Salvi Esquivel convocado por la Selección Sub-21 de España, el técnico argentino ha tenido que recurrir a un nuevo portero para acompañar a Juan Musso en las sesiones del primer equipo. El elegido es Dani Rubio, guardameta del Juvenil A rojiblanco.
Rubio, de 19 años y 1,93 metros, es un portero de gran envergadura y reflejos, que ya sabe lo que es defender la camiseta nacional en categorías inferiores, siendo internacional con la Sub-17 y la Sub-18. Su progresión se vio interrumpida en la temporada 2023-24 por una grave lesión de ligamento cruzado anterior, que lo mantuvo 246 días alejado de los terrenos de juego y le hizo perderse 18 partidos oficiales.
A pesar de esa dificultad, el joven portero ha sabido reponerse y demostrar su valía. De hecho, con apenas siete encuentros disputados entre Youth League y Primera Federación en las dos últimas campañas, le ha bastado para convertirse en tercer meta de la Sub-21 y ahora en recurso de Simeone. Una muestra de la confianza que genera su talento.

