El Madrileño cae en Alcalá por primera vez en la temporada y pierde la oportunidad de dormir líder. Los de Torres aún no saben lo que es ganar de local en 2026. El Nàstic resiste y golpea a la contra para sumar tres puntos vitales para la permanencia.
Una gran primera parte con un no tan buen resultado
El Atlético Madrileño llegaba con ganas de sumar su primera victoria del año en casa ante un rival en estado de urgencia. Comenzó muy bien con balón el filial colchonero, saltando con facilidad las líneas de presión del Nàstic y llegando de forma tímida a la portería rival. Cuando creció el equipo visitante, los de Torres pisaron el acelerador y comenzaron a pisar área rival. Tras varios ataques consecutivos, Javi Boñar abrió la lata. El capitán disparó con su pierna derecha tras un centro, cazó el rebote, se revolvió y definió con la zurda desde la frontal. Golazo de delantero puro del lateral, que ya es el segundo máximo goleador del equipo con cuatro tantos.
Le sentó muy bien el gol a los rojiblancos, que activaron la presión alta y estuvieron cerca de castigar de nuevo con una transición tras pérdida. El Madrileño se encontraba muy cómodo y comenzó a generar mucho peligro. Dani Rebollo evitó el segundo gol en varias ocasiones parando remates de Arnau y Jano. El equipo tarraconense supo cerrarse bien y mantener el resultado para tener opciones a la contra. Precisamente en una contra, Jaume Jardí consiguió empatar al borde del descanso en la única ocasión visitante.
Tras una buena primera parte -de la que obtuvo demasiado premio el Nàstic- los de Torres salieron en busca del gol desde el principio. Los visitantes siguieron con su plan de golpear a la contra y estuvieron a punto de adelantarse en un tres contra uno nada más arrancar la segunda mitad. El susto acabó siendo realidad pocos minutos después. Zoilo puso un gran centro a Cedric, que se anticipó a Dani Martínez y adelantó a los visitantes. El partido, que parecía muy de cara para los de Torres en la primera mitad, se torció y tocaba remar.
Reacción sin premio
Reaccionó bien el Madrileño, que pudo empatar en una retahíla de corners. Con el paso de los minutos se comenzó a notar la ansiedad del filial, que se precipitaba en busca del empate. La entrada de Rayane le sentó bien a los locales, que ganaron profundidad y enteros con el balón. Rafa Llorente estuvo muy cerca de empatar, pero Rebollo respondió con una gran parada. El partido se convirtió por momentos en un asedio rojiblanco pero los catalanes no sufrían en exceso con su bloque bajo. Sits tuvo en sus botas el empate, no llegó por escasos centímetros al envío de Arnau, que acabó paseándose por el área pequeña. En la última del partido salvó el guardameta catalán los tres puntos con una gran parada a bocajarro.
Esfuerzo sin éxito del Madrileño que no consigue alzarse a lo más alto de la clasificación.

