Enrique Cerezo ha vuelto a visibilizar una batalla que va más allá del fútbol: la lucha contra la piratería. Como presidente del Atlético de Madrid y alto representante del sector audiovisual, alzó la voz para denunciar el daño que genera la distribución ilegal de contenidos y reclamar medidas contundentes.
Un problema que sangra al sector cultural y deportivo
Cerezo advirtió que la piratería se ha visto potenciada por las nuevas tecnologías y alertó que sus efectos son “muy dañinos” para el sector audiovisual, con pérdidas estimadas en más de 3.000 millones de euros al año. Como presidente de EGEDA, asociación gestora de derechos de los productores audiovisuales, enfatizó la importancia de proteger la propiedad intelectual para garantizar el futuro de la creación cultural.
También recordó que desde Egeda y mediante Crea SGR se apoyan proyectos audiovisuales en España, un sector cada vez más complejo por las filtraciones ilegales.

El Atlético alza su voz en un asunto estratégico
Aunque Cerezo no habló directamente de fútbol, su doble rol lo convierte en portavoz del conflicto. Como máximo dirigente rojiblanco, subraya que la piratería no solo afecta al cine y las series, sino también al deporte: los derechos televisivos, las retransmisiones oficiales y la sostenibilidad de los clubes dependen del control de esas prácticas ilegales.
Con estas declaraciones, el Atlético se posiciona públicamente en el frente de la defensa de derechos digitales. No es solo una cuestión económica: es una reivindicación de respeto al contenido, al esfuerzo creativo y al valor que representa cada emisión bajo licencia.

