Cuando chocan dos equipos con un mismo objetivo, el duelo suele ser intenso, duro y a veces demasiado bronco. La Creu Alta fue un fortín para el Sabadell, arropado por el calor de su gente, mientras los de Fernando Torres aguantaban las embestidas arlequinadas como podían, con un Miguel Cubo ejerciendo casi de Diego Costa y un Dani Martínez que se erigía como una muralla casi impenetrable. Y la clave está aquí, en el casi. Un pase magistral de David Astals (MVP del encuentro) puso Agustín Coscia delante de Esquivel y este no falló en la definición
A partir de aquí, vinieron los mejores minutos de los barceloneses. Salvi se vistió más de una vez de héroe para mantener al Madrileño con vida, mientras el Sabadell estaba espoleado por su afición y no quería concederle ni un centímetro al filial del Atleti. Los chavales de Torres se vieron ahogados en una primera parte que prometía con un disparo lejano de Boñar, pero que se vio superado por el coraje de los locales.
Un hilo de esperanza en la segunda
Después de los quince minutos de descanso, los chicos del filial salieron con otra cara, con un Iker Luque mucho más incisivo (desaparecido salvo algún chispazo puntual en la primera parte) y un Miguel Cubo erigido como referente para los colchoneros, mientras la afición arlequinada se la juraba a Javi Serrano por un despeje desafortunado en la primera parte. Los de Torres se estaban empezando a sentir más cómodos en el encuentro, con Rayane también entrando más en juego y Arnau Ortiz percutiendo muy bien por banda izquierda. Fuoli se convertía en héroe para los suyos con dos paradones descomunales. A los rojiblancos les entraban las prisas, Fernando introducía a Javi Morcillo por su tocayo y el equipo se vino algo abajo. El Sabadell volvía a ganar terreno, el Atleti volvía a ponerse nervioso y en el minuto 75, Sergio Cortés marcaba un auténtico golazo desde el córner para sentenciar el encuentro.
Negación y nervios
El equipo colchonero se vino abajo tras el gol y, aunque entraron Omar y Jano, el Atleti no pudo reconducir la situación. La tensión por el encuentro, los fallos de concentración y un David Astals inconmesurable para los blanquiazules hicieron que Esquivel se convirtiese en salvador rojiblanco, evitando una goleada más abultada para los suyos. No obstante, los de Torres tuvieron alguna ocasión para recortar distancias, pero no hubo resultado y ya se acercan tanto el Europa como el propio Sabadell (estos últimos a un punto, amenazando el ascenso directo de los atléticos).

