El Atlético de Madrid se mueve contrarreloj en el mercado de fichajes y Goretzka vuelve a ser opción. Con cuatro salidas ya consumadas y apenas 20 fichas del primer equipo disponibles, la dirección deportiva ha intensificado las gestiones para reforzar una plantilla que Diego Pablo Simeone considera corta, especialmente tras la marcha de Conor Gallagher.
En ese contexto, el nombre de Leon Goretzka vuelve a ganar fuerza en la agenda rojiblanca. El centrocampista alemán, que ya había estado sobre la mesa en anteriores ventanas, es una de las prioridades del cuerpo técnico para apuntalar una zona clave. Tanto es así que Mateu Alemany habría viajado a Múnich para reunirse tanto con el Bayern como con el entorno del jugador y explorar las condiciones de la operación.
El principal escollo es económico. El Bayern Múnich tasa al futbolista en una cifra cercana a los 20 millones de euros, una cantidad que en el Metropolitano consideran elevada teniendo en cuenta que Goretzka finaliza contrato en junio de 2026 y que no entra en los planes de renovación del club bávaro. Desde el Atlético confían en poder rebajar esas pretensiones o encontrar una fórmula que haga viable la operación.
A sus 30 años, Goretzka ya no es el pilar indiscutible que fue en el Bayern, aunque sigue teniendo peso en la rotación. Esta temporada ha participado en 18 partidos de Bundesliga, en los que ha anotado un gol. Su polivalencia es uno de los aspectos que más seduce a Simeone: puede actuar como mediocentro, interior, ‘stopper’ defensivo o incluso como mediapunta, aportando físico, experiencia y llegada.
El Atlético sabe que necesita reforzarse y que el margen de maniobra es limitado. Por eso, la operación Goretzka se ha convertido en uno de los movimientos clave de un mercado que avanza rápido y en el que el club rojiblanco no quiere quedarse atrás.

