Más allá de la vía principal que representa Leon Goretzka, la dirección deportiva del Atlético de Madrid maneja un abanico amplio de alternativas para reforzar el equipo donde Lookman reaparece, consciente de la dificultad que entraña cerrar una operación de primer nivel en pleno mercado.
Uno de los nombres que más gusta es Ederson dos Santos, pieza clave en la Atalanta, aunque su fichaje se antoja muy complejo. El club de Bérgamo exige una cifra elevadísima, prácticamente fuera del alcance rojiblanco en este momento. También figuran en la lista João Gomes (Wolverhampton), Javi Guerra (Valencia), Rúben Neves (Al Hilal) y Aleix García, actualmente en el Bayer Leverkusen.
Precisamente el caso del centrocampista catalán resulta llamativo. En las gestiones personales que Mateu Alemany está realizando en Alemania, Aleix García podría encajar como opción, aunque desde Leverkusen son claros: el club de la aspirina no tiene intención de desprenderse de uno de sus futbolistas más importantes.
En paralelo, el Atlético también rastrea el mercado en busca de un extremo. El elegido inicialmente era Kang-in Lee, pero el PSG ha cerrado completamente la puerta a su salida, obligando al club madrileño a reorientar la estrategia. En ese escenario vuelve a aparecer un viejo conocido: Ademola Lookman.
Lookman, al que el Atlético ya siguió de cerca el pasado verano, podría reactivarse como opción en función de lo que ocurra con la Atalanta en la Liga de Campeones. El conjunto italiano se encuentra en una situación muy similar a la del equipo de Simeone en la competición europea, igualado a puntos, lo que mantiene en pausa cualquier decisión inmediata.
Con múltiples frentes abiertos y operaciones complejas sobre la mesa, el Atlético explora todas las vías posibles para reforzarse sin perder de vista el equilibrio económico. El mercado aprieta, pero en el Metropolitano saben que acertar en la elección será tan importante como cerrar el fichaje.

