Giacomo Raspadori, valoró la victoria del equipo en la Copa del Rey ante el Atlético Baleares. En el encuentro el delantero italiano firmó uno de los tantos del conjunto rojiblanco y dejó buenas sensaciones de cara a los próximos compromisos.
En su análisis del partido, Raspadori subrayó la importancia del resultado por encima de cualquier matiz. “Ganamos, que es lo más importante. Hemos empezado muy bien el partido. Podíamos haberlo hecho mejor al final, pero tenemos que seguir así”, apuntó, destacando que el tramo final dejó margen de mejora. El atacante insistió en que el equipo debe centrarse en los aspectos positivos para reforzar la línea de trabajo de cara a los próximos encuentros: “Hay que mirar lo que hemos hecho bien, para seguir trabajando porque el domingo tenemos un partido por LaLiga, muy importante”.
Uno de los detalles del choque fue el gol de Raspadori, que llegó de cabeza, un recurso menos habitual en su repertorio. El propio jugador lo destacó con naturalidad. “Me gustó, no siempre hago goles de cabeza. Cuando lo hago, soy feliz”, comentó, antes de ampliar al plano colectivo: “Estoy feliz también por el equipo y por Griezmann, que hizo dos goles muy importantes”. De este modo, puso en valor tanto su aportación personal como la eficacia del francés, determinante una vez más en el marcador.
Más allá del aspecto competitivo, Raspadori hizo referencia al contexto del partido y al ambiente propio de las eliminatorias de Copa del Rey. “Me gustó mucho el ambiente, la afición estuvo increíble”, señaló. El choque sirvió también para que el técnico pudiera dosificar esfuerzos y dar minutos a diferentes jugadores de la plantilla, manteniendo el nivel de exigencia.
La victoria ante el Atlético Baleares permite al Atlético de Madrid avanzar de ronda y cumplir con el objetivo marcado en el torneo del KO, mientras la plantilla ya gira la vista hacia el calendario liguero. En ese escenario, la actuación de Raspadori refuerza su candidatura a seguir teniendo peso en las rotaciones ofensivas, combinando trabajo sin balón, movilidad y capacidad para aparecer en el área, como demostró con su inusual gol de cabeza.

