El Atlético Madrileño sigue sin salir de su mala racha. Ya son cuatro partidos sin conocer la victoria y , aun así, la sensación es de estar consiguiendo más puntos de los que quizás se merece. A excepción de la visita al CE Europa, un partido muy igualado en el que pudo ganar cualquiera, en los empates cosechados recientemente la sensación es de conseguir buenos puntos. Esquivel sostuvo esta última jornada al filial bajo el diluvio. Aunque los rojiblancos también tuvieron ocasiones claras en la segunda parte, las paradas del malagueño mantuvieron el empate en los primeros 45 minutos. En el duelo de filiales ante el Villarreal B se perdió la victoria en el descuento, pero las llegadas constantes de los groguets y sus tres goles anulados ya presagiaban el resultado en otro partido gris del Madrileño.
El filial pasa por un momento valle en el juego y no es capaz de imponer su ritmo en los partidos como en la primera vuelta. El equipo ha perdido enteros con el balón, desde la base de la jugada hasta el desborde en bandas. Los de Torres no están consiguiendo generar tantas acciones de peligro como antes, y cuando las consiguen no se terminan de materializar. Lo más preocupante son los resultados en casa. El Madrileño no conoce la victoria en Alcalá desde el 14 de diciembre, y suma todos sus encuentros de local como empates desde entonces.
Motivos para seguir soñando en grande
Arnau Ortiz, junto a un gran Esquivel, está siendo el clavo al que aferrarse. Con sus goles y asistencias está sosteniendo al equipo, y ya suma seis tantos y dos pases de gol en 2026. El gerundense es el jugador diferencial que desatasca partidos y que puede revertir la dinámica contagiando a sus compañeros. Su baja en el derbi ante el Alcorcón se notó, y aunque no fuese un partido del que sacar conclusiones por las condiciones meteorológicas, el Madrileño echó en falta su dinamismo y colmillo por izquierda.
No todo son malas noticias, y es que el Sabadell tampoco está pasando por su mejor momento. El equipo catalán sigue líder pero con sus recientes pinchazos no se aleja en la clasificación, manteniéndose a tres puntos de distancia. La pelea por el ascenso directo se está apretando, otros equipos se acercan a la cabeza y se intensifica esa lucha.
Es cuestión de tiempo que los resultados acompañen de nuevo al filial. El equipo ya tuvo grandes momentos de juego y resultados y tiene un modelo que replicar. Las cosas no están saliendo, pero el nivel de esta plantilla y su capacidad de reacción permiten soñar en grande. En todas sus temporadas en Primera Federación los rojiblancos han pasado por altos y bajos y tras cada mala racha se han resarcido goleando. ¿Será este el fin de semana en el que se consiga poner punto y final a este bache?

