Diario As ofrece la exclusiva esta tarde en su portada digital: el técnico argentino y el club rojiblanco han llegado a un acuerdo para continuar juntos durante la temporada 2026/27. Tanto el Inter de Milán como otros clubes interesados en sus servicios tendrán que aparcar sus intenciones por el momento. Desde la dirección del Atlético consideran que la etapa del Cholo todavía tiene recorrido, y el propio entrenador tiene la cabeza puesta en la eliminatoria frente al Barcelona y en conquistar la Copa del Rey.
A pesar de los rumores que han circulado en las últimas semanas sobre una posible salida al término de esta temporada, la realidad es bien distinta. Ni siquiera la entrada de Apollo en el accionariado del club ha alterado los planes: ninguna de las dos partes tiene intención de activar la cláusula que permitiría disolver el vínculo contractual que el entrenador mantiene para la próxima campaña.
Bucero y Alemany ya trabajan en la configuración del equipo de cara al curso 2026/27, con Simeone como eje del proyecto. El técnico está al tanto de los movimientos en materia de fichajes y sigue de cerca la planificación de la dirección deportiva.
Eso sí, la posibilidad de ampliar el contrato más allá de esa temporada es algo que queda pendiente para cuando acabe la temporada. No hay prisa ni certeza al respecto. Lo prioritario ahora es lo deportivo, y en particular lograr el título que el club tanto necesita. Salvo un giro imprevisible, el Cholo estará en julio dirigiendo la pretemporada. Algo que saben por igual el cuerpo técnico, los dirigentes y el grupo inversor.
En su trayectoria al frente del Atlético, Simeone acumula ocho títulos: dos Ligas, una Copa, una Supercopa de España, dos Europa League y dos Supercopas de Europa, lo que le convierte en el entrenador más laureado de la historia del club. En sus casi quince años en el banquillo rojiblanco ha dirigido 786 partidos, con 465 victorias, 170 empates y 151 derrotas. Su llegada supuso una transformación profunda: desde entonces, clasificarse para la Champions ha dejado de ser una excepción para convertirse en la norma.
Aunque el propio técnico ha reconocido en el pasado que dirigir al Inter o a la selección argentina son aspiraciones que no oculta, todas las partes implicadas coinciden en que su etapa en el Atlético aún no ha llegado a su fin.

