El Sevilla Atlético y el Atlético Madrileño protagonizaron un partido de alta tensión. Ambos equipos se jugaban mucho, el primero el ascenso y el segundo salir del pozo de la clasificación. La primera parte se jugó sin riesgos, con el filial madrileño manteniendo la posesión y el sevillano las ocasiones, polémica incluida. Sin embargo, en la segunda se desató la locura, con un Sevilla a la ofensiva llegaría el gol visitante. Todo parecía una nueva victoria del Madrileño pero en el 96´ todo cambió.
Sin prisa pero sin calma
Desde el inicio, el filial rojiblanco se hizo dueño de la posesión, moviendo la pelota con paciencia, sin acelerar en exceso, intentando desgastar a un Sevilla bien plantado atrás. El conjunto hispalense, por su parte, espera ordenado y sale con verticalidad cada vez que recupera.
La primera gran advertencia llegó en el minuto 17, y fue para los locales. Una recuperación en campo propio terminó en una transición rápida y un pase de la muerte que cruzó el área pequeña. El delantero sevillista no llegó por centímetros. Fue la ocasión más clara hasta el momento en un partido que, hasta entonces, apenas había ofrecido profundidad.
En el minuto 20, Isra Domínguez puso la chispa individual. Recibió en tres cuartos, tiró un caño que rompió la parsimonia del choque y, sin pensárselo, soltó un disparo desde fuera del área. El balón salió con intención, pero fue demasiado centrado y Salvi lo atrapó sin excesivos problemas.
Cambio de chip
A los 25 minutos el Atlético Madrileño empezó a combinar con mayor fluidez, enlazando pases en campo rival y haciendo correr al Sevilla de lado a lado. Sin embargo, esa posesión larga no se traducía en ocasiones claras.
En el 27’, Perovic intentó cambiar el ritmo con varios centros peligrosos al área. Fueron acciones que generaron cierta inquietud, aunque siempre apareció una pierna sevillista para despejar antes del remate.
Se desata la polémica
El duelo se calentó cuando Belaid vio la amarilla tras un forcejeo previo a un córner en el 28´. Desde el banquillo del Sevilla se pidió revisión por una posible agresión que pudiera acarrear roja, pero el colegiado no consideró que hubiese nada más allá del agarrón y mantuvo la decisión inicial.
La polémica grande llegó a los 34 minutos cuando Collado cayó dentro del área tras una acción con Morcillo que pareció una zancadilla clara. El Sevilla reclamó penalti con vehemencia, pero el árbitro dejó seguir. Otra ocasión potencial para los locales que se quedó en nada.
4 minutos después el Atlético volvió a asomarse con una buena pelota de Boñar al área. El portero sevillista despejó como pudo y el rechace lo cazó Llorente, que mandó el balón por encima del larguero. Fue una de las pocas finalizaciones claras del conjunto madrileño.
Finaliza la primera parte y se mantiene su tono lento y táctico: el Atlético Madrileño manda con el balón, pero el Sevilla Atlético ha sido quien ha rozado el gol con las ocasiones más nítidas en una primera parte de control visitante y peligro local.
Inicio arrollador tras el descanso
La segunda parte arrancó con un guión muy distinto al del primer acto. El Sevilla Atlético salió decidido a mandar, apretando arriba y acumulando llegadas ante un Atlético Madrileño que esta vez se vio obligado a replegar y resistir.
En el 53’, el Sevilla avisó con un balón peligroso a balón parado. La falta, bien ejecutada y con intención, cayó en zona caliente, pero Salvi se impuso con seguridad y atrapó el cuero.
Dos minutos después, Alcaide probó fortuna con un golpeo potente que volvió a encontrar, otra vez, las manos del guardameta madrileño. En ese mismo minuto, y casi como respuesta aislada, llegó una ocasión clarísima para Llorente: gran combinación del conjunto rojiblanco, pero su disparo se marchó por encima del larguero cuando tenía todo a favor.
Fase de tensión y alternativas
El partido se tensó en el minuto 66. Spina entró con dureza, muy tarde y en segada. La acción levantó a todo el banquillo sevillista, pero al no impactar con los tacos el colegiado dejó la acción en amarilla. Hubo protestas, aunque en esta ocasión no se pidió revisión.
En el 69’ llegó la primera ocasión clara del Atlético Madrileño en esta segunda mitad. Ortiz disparó desde buena posición, pero el portero sevillista blocó sin complicaciones.
El Sevilla respondió con una acción que aún se recuerda en la grada.A los 73 minutos, pase raso al palo largo, llegada en carrera por la izquierda y remate que se fue rozando el poste contrario.
Cambio de sintonía
Tras una acción en la que el central evitó bajo palos un gol cantado de Ortiz, el balón quedó muerto en el área y lo cazó Iker Luque, que no perdonó y lo mandó al fondo de la red en el 75`.
Pero el choque aún guardaba emociones fuertes. En el 87’, Ibra vio la tarjeta roja apenas un minuto después de ingresar al terreno de juego. El Sevilla pidió revisión, pero el árbitro mantuvo su decisión, dejando a los locales con diez en el tramo final.
Locura en el descuento
Una jugada en el 96´ cambió por completo el encuentro. Spina, en un salto para disputar el balón aéreo, soltó el codo e impactó en su rival. El árbitro no dudó y le mostró la segunda amarilla, dejando también al Atlético Madrileño con diez.
Y cuando el partido agonizaba, en el 98’, llegó la sentencia. En la falta originada por la expulsión, Guillén puso un centro medido al primer palo y Valentino se adelantó a todos para cabecear con potencia. El balón cruzó el área y terminó entrando por el palo largo, desatando la locura.
Un gol que cerró el partido y confirmó el dominio del Sevilla Atlético en una segunda parte intensa, vibrante y cargada de episodios decisivos. Sin embargo, el punto no satisface a ninguno de los dos clubes quienes tendrán que seguir remando para lograr sus objetivos a final de temporada.

