Treinta años de la novena Copa

Hoy, 10 de abril de 2026, se cumplen tres décadas desde ese cabezazo de Milinko Pantic que dio la Copa del Rey de la temporada 95-96 al Atlético de Madrid. Ese miércoles de 1996, La Romareda se vistió de rojiblanco para celebrar el noveno título copero del Atleti, que tumbó al Barcelona de Cruyff en la prórroga. Semanas después, el mismo equipo de Antic también se alzó con el título liguero y firmó un doblete histórico; una gesta que quizás, con algún cambio, podría repetirse en esta campaña.

El camino a la gloria

El conjunto colchonero, entrenado por el mítico Radomir Antic, empezó la campaña copera en la segunda ronda frente al Almería. En ese entonces, los primeros cruces antes del bracket final eran jugados a doble partido y el Atlético comenzó su andadura en la competición con un primer 1-4 en territorio almeriense y un posterior 2-1 en casa. 

Tras deshacerse del conjunto andaluz, el Atlético se midió al ya disuelto CP Mérida en una eliminatoria completamente loca: ¡entre los dos duelos se anotaron 13 tantos! El partido de ida, esta vez en Madrid, terminó con otro 4-1 a favor de los de Antic (aunque el Mérida fue quien se adelantó primero), pero la vuelta en Extremadura se cerró con un asombroso 4-4. El Mérida llegó a poner al Atleti contra las cuerdas con un hat-trick de Quique Martín y casi toda la segunda parte por delante, pero un doblete anotado por Fernando Correa en dos minutos frenó las intenciones de los romanos.

En los octavos de final, los rojiblancos volvieron a pasar por Andalucía, ahora, en la capital, para enfrentarse al Real Betis. Esta fue la eliminatoria más reñida de la campaña para los de Antic, ya que el primer empate a 1 en Madrid dejó todo abierto para la vuelta en el Villamarín, que se decidió con un tímido 1-2.

El Atleti continuó su andadura en la Copa visitando a un Tenerife que acabó la temporada en posiciones europeas. El primer partido se zanjó con otro empate, esta vez sin goles, pero Penev dio el golpe de gracia en la vuelta: hat-trick, 3-0 y a semifinales.

El Atlético acariciaba cada vez más el pase a la final, y el peaje previo para conseguir ese premio fue el Valencia, el subcampeón de la edición anterior y entrenado por el gran Luis Aragonés. Pese a ello, el Atlético de Madrid dejó el componente sentimental de lado y salió del primer round en Mestalla con un 3-5. 

Los rojiblancos salieron con ventaja de la Comunidad Valenciana, pero la vuelta en el Vicente Calderón se la llevó el equipo ché con un 1-2 que pudo llegar a frustrar el sueño Atleti, pero el marcador no se movió más y el global de 6-5 permitió a los de Antic llegar a la gran final, donde les esperaba el Fútbol Club Barcelona de Johan Cruyff.

Los catalanes llegaban a la final de Copa tras ganar su derbi contra el Espanyol y derrotar a Hércules y Numancia previamente; el Atleti, con una montaña rusa de emociones y un solo objetivo en mente: ganar.

La cita la acogió la capital aragonesa. La Romareda, llena hasta la bandera, presenció un duelo de los grandes, de los de película. La final se alargó hasta la prórroga tras las tablas a 0 durante los primeros 90 minutos de encuentro. 

Ninguno de los dos conjuntos consiguió enviar el balón al fondo de la portería, hasta que llegó el testarazo final de Milinko Pantic. Tras 13 minutos de prórroga, Geli terminó una jugada por la banda derecha colgando un centro que buscaba algún rematador dentro del área y el cuero encontró el salto del “10” serbio, quien puso el 1-0 final.

¿Un año “repetible”?

La alegría de esa noche en Zaragoza no acabó en esa Copa. La estelar plantilla rojiblanca se alzó con el título de la liga en esa misma temporada tras vencer en casa al Albacete (2-0) en la última jornada con goles de Kiko Narváez y un tal Diego Pablo Simeone. De esta forma, el Atlético firmó el histórico Doblete del 96, recordado por muchos como una de las mayores gestas del club.

En esta campaña, el Atleti tiene escasas posibilidades de alzarse con el título liguero, pero podría llegar a repetir otro año ganando dos títulos, 30 años después, con otra Copa del Rey y la que sería la primera Champions League de la entidad.

Los del Cholo han alcanzado la final de la competición copera tras cargarse al mismo Barcelona y se medirán a la Real Sociedad en La Cartuja para definir el campeón de esta edición. En Europa, el Atleti ha dado un primer e importante golpe sobre la mesa para pasar a las semifinales, también contra el Barça (0-2), e incluso se podría repetir una tercera final con derbi madrileño, si las casuísticas lo permiten.

El camino es duro, largo y exigente, pero también lo fue para esos soldados de Radomir Antic. Nadie sabe lo que va a pasar en los próximos partidos; sin embargo, lo que sí está claro es que el Atlético de Madrid da motivos para que nunca dejes de creer.

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