Una delegación de la FIFA continúa su recorrido por las sedes españolas candidatas a albergar partidos de la FIFA World Cup 2030. En su última parada, los representantes del organismo visitaron el Estadio Santiago Bernabéu y el Estadio Riyadh-Air Metropolitano para analizar de primera mano sus instalaciones y capacidades organizativas.
La jornada del miércoles incluyó la visita al estadio del Real Madrid, donde la delegación aprovechó para presenciar en directo el duelo de la UEFA Champions League entre el conjunto blanco y el Manchester City. El objetivo no era únicamente seguir el partido, sino también observar cómo el club madrileño organiza un encuentro de máximo nivel.
Antes de esa cita, los representantes de la FIFA habían pasado por el estadio del Atlético de Madrid, donde quedaron especialmente satisfechos con las prestaciones del recinto rojiblanco. Las instalaciones, la logística y la capacidad organizativa del club causaron una impresión muy positiva durante la inspección.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la nueva zona VIP acristalada inaugurada recientemente en el Metropolitano. Desde ese espacio exclusivo los asistentes pueden presenciar el momento en el que los futbolistas salen al terreno de juego, una experiencia que refuerza la oferta premium del estadio.
Con una capacidad para 68.465 espectadores, el Metropolitano cumple con los requisitos de la FIFA para albergar partidos de gran relevancia en el torneo. De hecho, el estadio madrileño podría optar incluso a acoger una de las semifinales del Mundial, ya que supera el mínimo de 60.000 localidades exigido por el organismo internacional para ese tipo de encuentros.
Durante estas visitas, la delegación analiza tanto el estado actual de las instalaciones como los posibles planes de mejora previstos por cada sede de cara al torneo que se celebrará en España, Portugal y Marruecos.
Sin embargo, todavía queda por resolver una cuestión clave relacionada con la participación del Atlético como sede del Mundial. La FIFA exige que los estadios seleccionados queden bajo su control exclusivo aproximadamente un mes antes del inicio del torneo, una condición que podría chocar con el modelo de explotación comercial que el club rojiblanco realiza de su estadio.
El Metropolitano acoge habitualmente conciertos, eventos empresariales y diferentes actividades que forman parte importante de su negocio. Esa circunstancia podría generar dudas sobre la disponibilidad del recinto durante el periodo exigido por la FIFA.
Según las previsiones actuales, estas conversaciones no se abordarán de manera definitiva hasta después del próximo verano, cuando se retomen las negociaciones sobre la organización del Mundial y el papel de cada estadio dentro del torneo.

