El Atlético de Madrid cierra una temporada más bien agridulce tras la relegación a la cuarta plaza en LaLiga, y las eliminaciones de Copa y Champions frente a la Real Sociedad en la final, y al Arsenal en semifinales respectivamente, maquillada solo por algunas buenas actuaciones, que por momentos elevó la esperanza de los rojiblancos ante lo que podía haber sido una temporada histórica.
Sumado a todo esto, el Atlético de Madrid sopesa aún la marcha de un jugador del calibre de Griezmann, que pese a estar en un rol algo más secundario estas últimas temporadas, Simeone pierde a su jugador franquicia, a aquel que dota de sentido el juego ofensivo del equipo, al que lidera las transiciones ofensivas que tanto han hecho destacar a jugadores como Julián y Lookman y al jugador que controlaba los ritmos y ejercía de líder en la presión y en posicionamiento sin balón.
Simeone tendrá la difícil tarea de reemplazar a un jugador único, un mediapunta e incluso en algunas ocasiones un centrocampista total, por el cual pasaba todo el juego de los colchoneros. Han sonado en el mercado muchos jugadores, siendo por perfil Bernardo Silva o Julian Brandt, lo que más encaminado parece, pero el Atleti ya cuenta en sus filas con un jugador que atesora en sus botas la calidad para ser el que lidere la parcela ofensiva del equipo, y no es otro que el bueno de Álex Baena.
Tras una temporada más bien discreta en periodo de adaptación, deberá demostrar porque el Atlético y media Europa fue detrás de uno de los mayores generadores de ocasiones de todo el continente.
Pero antes hay que desglosar por partes porque el «10» rojiblanco no ha dado el rendimiento esperado en su primera campaña.
SU ROL EN LA BANDA IZQUIERDA
Donde más brilló sin duda el almeriense fue como interior partiendo desde la banda izquierda, en ese esquema 4-4-2 del Villarreal, que además le dotaba de libertad de movimiento en transiciones ofensivas por pasillos interiores y zonas centrales, y dejando también en muchas ocasiones los contragolpes «groguets» desde el inicio de la jugada. Es precisamente esto lo que no hemos visto de Baena en este primer año en el Atlético de Madrid. Más bien se ha visto a un jugador enterrado por un esquema en una banda izquierda que hasta la llegada en este mercado invernal de Lookman, ha carecido de profundidad.
Y es importante hablar de la figura de Lookman, porque ha sido y va a ser muy determinante la próxima temporada en el esquema de Simeone y en el desempeño que tendrá Baena en dicho sistema.
Cuando tiene a un extremo o lateral que amenaza la profundidad, es probablemente su mejor escenario. Ya lo vimos en el Villarreal al lado de jugadora como Alfonso Pedraza que le generaban esa amplitud y con delanteros como Ayoze Pérez que atacaban los espacios, es el contexto en el que mejor se desarrollan este tipo de futbolistas. Y Lookman es justo la pieza del engranaje que faltaba en ese sistema.
4-3-3 HÍBRIDO COMO FORMA DE EXPRIMIR SUS VIRTUDES
Puede ser sin duda una solución y una forma de hacer funcionar a todo el equipo. El Atlético de Madrid, en términos ofensivos ha desarrollado esta última temporada un juego mucho más vistoso que en temporadas anteriores, jugando el balón desde atrás, con transiciones rápidas y es justo un contexto que ya no solo potenciaría a jugadores como Baena , si no a jugadores como Barrios, como Cardoso, como Julián o el propioLookman.
Para entender esto hay que remontarse a partidos como el Atlético de Madrid-Espanyol del pasado mes de febrero, donde el Atleti ganó por 4-2 al conjunto perico. Una victoria que destaca sobre todo por el «inside» detrás de la pizarra del técnico argentino, y es que se pudo ver a un Atlético que aparentemente salía posicionado con su 4-4-2 habitual, pero esta vez Simeone nos dejó una variante muy interesante: Baena y Griezmann como interiores por delante de Cardoso en una especie de 4-3-3, donde la profundidad la generaban las bandas.
Un partido que defiende a la perfección este argumento donde el centro del campo funcionó a la perfección y en el que un delantero como Sorloth se amoldaba perfectamente a este sistema.
3-4-2-1 CON DOS MEDIAPUNTAS
Si se trata de que en Baena recale el peso ofensivo del equipo este sistema puede venirle como anillo al dedo. El técnico argentino podría volver a recurrir a este esquema jugando con tres defensores atrás y dos carrileros, con Marcos Llorente en la banda derecha y Ruggeri, o un posible fichaje de Marc Cucurella en la banda izquierda.
Este sistema dejaría como referentes en la parcela ofensiva a Baena y Julián o Almada, jugando también como mediapuntas y Sorloth como “9” de referencia.
Aumentaría la seguridad defensiva con Pubill, Giménez y Hancko como centrales respectivamente, al igual que podría dar mayor protagonismo a Cardoso como mediocampista de contención, acompañando a Pablo Barrios como mediocampista con mayor recorrido.
En resumidas cuentas, la salida de Griezmann deja un vacío enorme en el Atlético de Madrid, no solo por sus números, sino por todo lo que aportaba al juego del equipo. Encontrar un sustituto exacto es prácticamente imposible, pero si hay un jugador capaz de asumir gran parte de esa responsabilidad creativa, ese es Álex Baena. Ahora queda por ver si Simeone es capaz de construir un sistema que potencie sus virtudes y convierta al almeriense en el nuevo faro ofensivo del Atlético.

