Este sábado el Atlético de Madrid buscará conquistar su undécima Copa del Rey ante la Real Sociedad. Ganen o pierdan los aficionados rojiblancos recordarán esta edición con cariño y sufrimiento porque el camino hasta la final no ha sido nada fácil. Desde la segunda ronda remando y superando situaciones críticas con el apoyo de todo el equipo. El Atleti encaró esta Copa del Rey como cualquier otra pero con el pasar de los partidos la ilusión fue creciendo, es por ello que en este artículo repasaremos su trayectoria hasta la trepidante final en Sevilla.
No hay que confiarse contra los pequeños
Como de costumbre el Atlético de Madrid comenzó su periplo en la Copa en dieciseisavos de final, al igual que el Real Madrid o el Barça. Su rival fue el Atlético Baleares, club de segunda federación. Sobre el papel era un partido sencillo, pero el Cholo Simeone no se confió en la alineación y jugaron suplentes de nivel en vez de canteranos.
El encuentro comenzó sin sorpresas y al finalizar la primera parte el marcador era 1 a 2 para los colchoneros, quienes llegaron a ponerse con 2 goles de ventaja con los tantos de Griezmann y Raspadori. La segunda parte se aventuraba sin problemas consumando Griezmann su doblete en el 72. Sin embargo, un tardío gol del Atlético Baleares de penalti siembra dudas. Finalmente el Atlético da la talla y avanza de ronda.
Las bolas calientes enfrentaron al Atlético y Deportivo de la Coruña por los octavos de final. Frente a una alineación casi titular en el primer tiempo Riazor se hizo grande y consiguió mantener el 0 a 0. Pero a los 61 minutos, quién si no que “El principito” anota el gol definitivo para la clasificación a cuartos.
Exhibición total de fútbol
El Atlético de Madrid encaró los cuartos de final contra el Real Betis con buen presentimiento, y se notó, porque firmó uno de los mejores partidos de la temporada. 0 a 5 fue el resultado final que no muestra otra cosa que una superioridad aplastante. Los rojiblancos entraron al campo con el pie derecho y al término de la primera parte vencían de tres goles, tantos, en orden, de Hancko, Simeone y Lookman. El vendaval colchonero culminó con los goles de Griezmann en el 62 y Almada en el 83, de esta forma el Atleti se postuló como un firme candidato y demostró que iban muy en serio a por la Copa del Rey.
Sudor, sangre y gloria
Atlético y FC Barcelona se enfrentaron en semifinales por un billete a Sevilla. El partido de ida se disputó en el Estadio Riyadh Air Metropolitano. La buena racha copera perduró y los colchoneros se llevaron el partido con holgura. Una primera parte de escándalo fue clave, 4 goles le encajó el Atlético de Madrid al Barça. A los 7 minutos la afición cantó el primero, Eric García marcó en propia puerta. Ni 10 minutos pasaron hasta que Griezmann anotó el segundo tras un gran pase de Nahuel Molina. En el 33 Lookman chutó hasta el fondo de la red a asistencia de Julián Álvarez; invirtiendo las tornas en el 45+2, marca Julián a pase de Lookman. La segunda parte fue más relajada, sin goles, pero con una importante expulsión de Eric García por una falta siendo el último hombre. De esta forma el Atlético encaraba la vuelta en el Camp Nou con cuatro goles de ventaja.
Tres de marzo de 2026, por fin llegó la vuelta de semifinales entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid, ambos con su once de gala, salvo un Juan Musso que brillaba tras la lesión de Oblak. El equipo culé fue con todo y a los 29 minutos Marc Bernal daba el primer mazazo al rematar el centro de Lamine Yamal. Con el pasar de los minutos el Atleti se fue encerrando atrás hasta que en el descuento de la primera parte Raphinha hiela la sangre de los aficionados rojiblancos gracias a un penalti cometido por Marc Pubill y pone el segundo en el marcador. Los fantasmas del pasado fueron apareciendo, si sigue este ritmo, el Barça empataría la eliminatoria. En la segunda mitad, la defensa del Atlético era una muralla, pero Marc Bernal volvió a derribarla. En el 72 anotó el tercero, por lo que disponían de 18 minutos para igualarlo todo. Pero para fortuna del Atlético de Madrid, lejos de venirse abajo los jugadores demostraron la garra y fuerza que definen los colores rojiblancos, aguantaron todos juntos hasta el pitido final. 3 a 0 y Sevilla les espera.

