El conjunto de Simeone se impuso a Osasuna por 1-2 gracias a los goles de Lookman, desde el punto de penalti, y de Sorloth. Un triunfo trabajado, serio y que mantiene vivo el objetivo de cerrar LaLiga en el podio. Pero antes incluso de que el partido alcanzara el minuto 20, el Atlético volvió a ver cómo uno de sus futbolistas caía lesionado.
Rodrigo Mendoza tuvo que abandonar el terreno de juego tras recibir un golpe que terminó derivando en una lesión muscular. El centrocampista, que estaba teniendo minutos importantes en este tramo de curso marcado por las numerosas bajas del equipo, no pudo continuar y encendió rápidamente las alarmas en el banquillo rojiblanco.
Horas después, el propio club confirmó el alcance del problema físico. “Rodrigo Mendoza sufre una lesión muscular en la pierna derecha. El mediocampista rojiblanco tuvo que retirarse en la primera parte del encuentro que nos enfrentó a Osasuna ayer y esta mañana los servicios médicos le han realizado unas pruebas que han confirmado el alcance de su lesión”, explicó la entidad en un comunicado.
El parte médico no concreta tiempos de recuperación, aunque sí detalla el tratamiento que seguirá el jugador en los próximos días. “El centrocampista murciano recibirá tanto sesiones de fisioterapia como trabajo de readaptación en el gimnasio”, añadió el Atlético.
La sensación, en cualquier caso, es que la temporada de Mendoza está prácticamente terminada. Restando apenas semana y media de competición y con el calendario entrando ya en su recta definitiva, parece complicado que vuelva a tener protagonismo antes del cierre del campeonato. Aun así, en el club no lo descartan completamente para la última jornada liguera en La Cerámica, donde el Atlético podría jugarse todavía el tercer puesto frente al Villarreal.
La lesión de Mendoza se suma además a una lista de problemas físicos que no ha dejado de crecer durante las últimas semanas. Simeone ha tenido que reconstruir el equipo casi jornada tras jornada, perdiendo efectivos importantes en prácticamente todas las líneas del campo. Y ahora le toca también a un futbolista que había aprovechado el contexto para ganar presencia y minutos.
Porque más allá de su papel secundario dentro de la plantilla, Rodrigo Mendoza representaba una de esas soluciones de emergencia que terminan convirtiéndose en oxígeno para los equipos cuando las piernas empiezan a faltar. Su energía, capacidad física y predisposición habían convencido al cuerpo técnico en este tramo final.
Ahora, el Atlético espera recuperar efectivos mientras intenta cerrar la temporada con el mejor sabor posible. En Pamplona cumplió con el resultado. Pero otra vez, el peaje físico volvió a ser demasiado alto.

