Mateu afianzó la figura del Cholo al asegurar: “tener un entrenador con 15 temporadas como el Cholo” representa un valor excepcional difícil de encontrar en el fútbol moderno.
Alemany refuerza el camino del Atlético: un mensaje de estabilidad en un momento clave
La visita del Atlético de Madrid al Coliseum no solo dejó tres puntos esenciales en la pelea por los objetivos de la temporada. También dejó, quizá, algo aún más valioso: un mensaje de calma y convicción lanzado directamente desde la dirección deportiva del club. Antes del encuentro, Mateu Alemany quiso detener el ruido que volvía a emerger en torno al banquillo rojiblanco y lo hizo con la serenidad de quien conoce a fondo el proyecto que está construyendo. “La continuidad del entrenador no está en duda”, expresó con firmeza, marcando una línea clara en un momento determinante del curso.
En declaraciones a DAZN, el dirigente contextualizó la situación actual del Atlético de Madrid y la posición de Diego Pablo Simeone en el corazón del proyecto. Alemany, con la experiencia de quien ha vivido distintos modelos deportivos, resaltó un elemento diferencial que, a su juicio, coloca al club en un lugar privilegiado: la estabilidad. “Hay una cosa diferencial respecto a otros clubes en los que he estado, que a mí me parece espectacular”, afirmó, dejando entrever el valor excepcional de contar con un entrenador que ha cumplido 15 temporadas al frente del equipo.
La figura del Cholo —su liderazgo, su constancia, su forma de impregnar carácter— se ha convertido en un cimiento difícil de replicar en el fútbol moderno. Alemany recordó que esa permanencia no solo explica muchos de los éxitos recientes del club, sino que también sostiene el proceso interno que vive la entidad con la entrada de nuevos inversores. En un escenario en el que cualquier movimiento podría generar incertidumbre, el mensaje fue directo: la llegada de capital no alterará el rumbo del banquillo. El proyecto deportivo mantiene su dirección, y esa dirección sigue teniendo nombre y apellido.
“Tener un entrenador con 15 temporadas como el Cholo es un valor extraordinario”, insistió el director deportivo, subrayando que trabajar con una figura tan sólida permite mirar al futuro con una tranquilidad desconocida en la mayoría de clubes de élite. Su reflexión fue clara: no tener que estar revisando el banquillo, no vivir en permanente debate sobre el liderazgo, permite construir, crecer y competir con una energía distinta.
Alemany quiso ir un paso más allá, destacando el papel de un vestuario que, en sus palabras, “ha sido extraordinario en profesionalidad”. Sus elogios no fueron accesorios. El ambiente interno, la seriedad con la que los jugadores afrontan cada semana y la capacidad del grupo para mantenerse unido en la exigencia diaria fueron señalados como parte esencial de este momento del Atlético de Madrid. Un equipo no solo sostenido por su entrenador, sino por un colectivo que ha recuperado sensaciones y que, según el dirigente, está respondiendo a la altura del camino que se está trazando.
Desde esta perspectiva, la victoria frente al Getafe fue tan importante dentro del campo como fuera de él. Porque más allá del marcador, quedó reafirmado un mensaje que el Atlético necesitaba escuchar: el proyecto es firme, el rumbo está marcado y la confianza en Simeone es absoluta.
Y es que, en un fútbol que cambia de dirección a cada golpe de viento, que el Atlético de Madrid siga encontrando su estabilidad en el mismo punto donde la halló hace más de una década no es solo una señal de fidelidad a una idea. Es, sobre todo, una declaración de identidad.

