Hay una tarjeta que Arnau Ortiz probablemente ya había dejado atrás. La recibió en agosto de 2024, cuando todavía jugaba en Polonia, pero dos años después ha vuelto a cruzarse en su camino justo cuando todo apuntaba a que iba a vivir uno de los partidos más especiales de su carrera.
El extremo del Atlético de Madrid no podrá estar en Anfield ante el Liverpool por aquella sanción pendiente en competiciones UEFA. La baja llega en un momento especialmente inoportuno para el jugador, que fue una de las sorpresas de la pretemporada y ha comenzado el curso entrando en los planes de Diego Simeone.
Arnau ha participado en tres de las cuatro primeras jornadas de LaLiga, aunque solo fue titular en una ocasión. Su primera aparición desde el inicio llegó precisamente en el debut liguero frente al Málaga, mientras que en los otros dos encuentros ha tenido presencia desde el banquillo. Una dinámica que refleja el papel que está adquiriendo dentro de la rotación rojiblanca.
Por eso, la sanción le obliga ahora a frenar justo cuando empezaba a hacerse un hueco en el primer equipo.
Una roja de agosto de 2024 que todavía pesa
Para entender por qué Arnau tendrá que quedarse fuera de Anfield hay que regresar al 15 de agosto de 2024. Aquel día, todavía con el Slask Wroclaw, disputaba ante el St. Gallen la vuelta de la tercera ronda de clasificación de la Conference League, en un partido que terminó convertido en un auténtico caos.
Arnau ni siquiera estaba sobre el césped cuando recibió la primera amarilla. En el 90+17, el extremo protestó desde el banquillo una decisión del árbitro croata Duje Strukan, que decidió amonestarlo. Apenas dos minutos después, en el 90+19, entró al terreno de juego para intentar ayudar al Slask en el tramo final.
Su participación, sin embargo, duró muy poco. En el 90+21, Arnau cayó dentro del área después de recibir una falta, pero Strukan interpretó que había simulado la acción y le mostró la segunda amarilla. El extremo acabó expulsado apenas dos minutos después de haber entrado al partido, en una de las secuencias más surrealistas de aquella noche.
El Slask terminó ganando 3-2, pero quedó eliminado tras el 2-0 de la ida. Aquella roja fue, además, la última aparición europea de Arnau antes de su llegada al Atlético. La sanción quedó pendiente y, más de dos años después, reaparece justo cuando el catalán esperaba estrenarse en la Champions con la camiseta rojiblanca.
El peaje de una noche que quedó atrás
La carrera de Arnau Ortiz ha cambiado mucho desde aquella noche en Wroclaw. Entonces era un joven que apenas había entrado al campo en el tramo final de un partido de Conference League; ahora forma parte de la primera plantilla del Atlético y ha empezado a entrar en la rotación de Simeone.
Pero el fútbol europeo tiene memoria. Aquella expulsión que parecía perdida en el pasado sigue teniendo consecuencias y será precisamente la que le impida estar en Anfield, cuando el escenario y el momento invitaban a pensar en su primer gran capítulo continental como rojiblanco.

