El Atlético de Madrid regresó este jueves 29 de enero a los entrenamientos en Majadahonda con la mirada ya puesta en el compromiso en Levante. La sesión estuvo marcada por una persistente lluvia y, sobre todo, por la delicada situación de una plantilla muy mermada tras la derrota frente al Bodo/Glimt en la Liga de Campeones, un tropiezo que deja a los rojiblancos fuera del Top-8 y les obliga a disputar el play-off de dieciseisavos.
Diego Pablo Simeone dirigió un entrenamiento en cuadro, fiel reflejo del momento que atraviesa el equipo. El técnico argentino cuenta actualmente con 20 efectivos del primer equipo, pero la cifra real es todavía menor por la ausencia de Antoine Griezmann, lesionado. El delantero francés arrastra una lesión muscular sufrida en el entrenamiento previo al partido contra el Mallorca, que ya le impidió jugar ese encuentro y el posterior duelo europeo. Su presencia ante el Levante es más que dudosa. Este jueves se le vio trabajando sobre el césped, con botas, junto al recuperador Óscar Pitillas, aunque al margen del grupo. Todo quedará pendiente de la última sesión antes del viaje.
Tampoco estuvo presente Giuliano Simeone, afectado por un proceso febril. El extremo, que entró en la convocatoria ante el Bodo/Glimt, no pudo disputar ningún minuto y continúa sin incorporarse al trabajo con el grupo.
La imagen del entrenamiento fue elocuente. Simeone apenas pudo contar sobre el césped con dos porteros, Salvador Esquivel y Juan Musso, y seis jugadores de campo: Nahuel Molina, Thiago Almada, Matteo Ruggeri, Johnny Cardoso y Robin Le Normand. En total, siete futbolistas del primer equipo, mientras el resto realizó trabajo de recuperación en el gimnasio.
Con el calendario apretando y la plantilla al límite, el Atlético inicia la preparación del duelo ante el Levante condicionado por las bajas. Un escenario exigente que obligará al cuerpo técnico a exprimir al máximo los recursos disponibles en un momento clave de la temporada.

