Lo de Alexander Sørloth ante el Union Saint-Gilloise no fue un destello aislado, fue un mensaje. Este Sørloth —activo, solidario, con criterio para jugar de espaldas y agresivo en los desmarques— es exactamente el que imagina Simeone cuando le da minutos. No marcó, es verdad, pero influyó: hubo una acción de posible penalti sobre él y el 2-0 de Gallagher nace de una jugada que él inicia y sostiene. Entró por Griezmann en el 62’ y le dio al Atlético de Madrid aire, centímetros y una referencia para salir cuando el equipo necesitaba templar y acelerar a la vez.
Mi lectura es sencilla: al Cholo no le preocupa tanto la foto del gol como la película del partido. Y en esa película Sørloth fue primer defensor, útil en la presión tras pérdida, y conectó líneas para que los mediapuntas llegaran de cara. El contraste con otras noches, más apáticas, fue evidente. Si esta versión se repite, el noruego pasará de recurso a solución.
También hay contexto competitivo. Julián Álvarez es el único fijo y el resto de puntas saben que la titularidad se alterna. Sørloth suma dos goles en Liga (Elche y Real Madrid): no es un caudal que deslumbre, pero no me obsesiona la cifra; sí me preocupa que, cuando juegue, mejore al colectivo. ¿Qué le pide el equipo? Bajar melones y que la jugada no muera, fijar centrales, atacar el primer palo con decisión y ser intenso en la primera línea de presión. Lo de ayer fue un buen manual.
¿Puede encadenar una racha? Sí, si consolida lo invisible: tiempos de apoyo, agresividad en el área chica y continuidad emocional. El noruego no tiene que ser otro jugador; tiene que ser este más veces. Con Nico, Giuliano, Barrios o Gallagher llegando desde atrás, un 9 que sujete, descargue y arrastre vale casi tanto como un goleador serial. Y los goles —en un Atleti que produce más con balón— acabarán cayendo.
Conclusión: este Sørloth sí. No por la estadística, sino por la sensación de delantero útil y dominante. Si mantiene este listón, el debate sobre su lugar en la rotación dejará de existir y sería la dupla natural de Julián.

