Fernando Torres atraviesa su mejor momento desde que dio el salto a los banquillos. Tras estrenarse con brillantez en el Juvenil, el técnico fuenlabreño asumió la pasada campaña el mando del Atlético Madrileño en Primera RFEF y peleó hasta el final por entrar en el play-off de ascenso. Este curso, el objetivo de volver a estar arriba está más vivo que nunca: el filial es líder del Grupo 2 con 24 puntos, tres más que el Europa, después de apuntalar la cima con un valioso 0-1 en Santo Domingo ante el Alcorcón.
El triunfo llegó en una fecha simbólica: fue el partido número 50 de Torres al frente del filial (20 victorias, 18 empates y 12 derrotas), con un balance global de 62 goles a favor y 45 en contra. En la presente temporada, el equipo suma 12 encuentros con un notable 7-3-2, números que sostienen la candidatura al ascenso a LaLiga Hypermotion.
Más allá de las cifras, el Madrileño proyecta una identidad reconocible: presión alta coordinada, amplitud por fuera y verticalidad tras recuperación. La plantilla, con jóvenes que alternan formación y rendimiento inmediato, responde al plan con futbolistas enchufados y roles bien definidos. La victoria en Alcorcón reforzó esa idea: solidez competitiva, madurez para gestionar ventajas y un nivel de concentración que crece jornada a jornada.
Queda mucho calendario por delante, pero el proyecto de Torres avanza con pasos firmes: resultados, juego y desarrollo de talento. Si el equipo mantiene esta línea, el sueño del ascenso dejará de ser una aspiración para convertirse en una posibilidad real.

