El caso Julián Álvarez ha alcanzado un nuevo punto de tensión. Miguel Ángel Gil Marín, CEO del Atlético de Madrid, ha sido contundente al hablar sobre la situación del delantero argentino y ha dejado una cosa absolutamente clara: el club rojiblanco no tiene ninguna intención de sentarse a negociar con el FC Barcelona por su estrella.

Gil Marín no ha escondido su preocupación por el estado actual de Julián, al que considera víctima de una situación que le está afectando tanto a nivel personal como profesional.

“Julián está en malas condiciones. Hay gente que se ha encargado de engañarlo y confundirlo, y está pasando por una situación difícil”

Así explicó el dirigente rojiblanco, antes de mostrar su indignación por cómo se ha desarrollado todo el conflicto.

La postura del Atlético no admite demasiadas interpretaciones. Gil Marín aseguró que el club está “indignado y asqueado por la falta de ética” que, a su juicio, ha rodeado el caso y fue todavía más contundente cuando se refirió a una posible negociación con el Barcelona,

“No vamos a negociar con el Barcelona. La única decisión firme es que NO vamos a negociar”

La entidad rojiblanca mantiene, pese a todo, una prioridad por encima de cualquier enfrentamiento institucional: que Julián continúe en Madrid. El delantero es considerado una pieza fundamental para el proyecto deportivo y el Atlético quiere seguir contando con él para competir al máximo nivel.

El dirigente entiende que todavía existe margen para que el argentino cambie de opinión y vuelva a centrarse en su carrera en el Metropolitano.

“Nuestra intención es que Julián se quede con nosotros para poder competir con los clubes más grandes”

El escenario podría cambiar si el propio futbolista llega a la conclusión de que no quiere continuar en Madrid. En ese caso, el Atlético estaría dispuesto a buscar una solución, pero con una excepción que Gil Marín convirtió en definitiva,

“Pero nunca negociaremos con el FC Barcelona”

El CEO del Atlético quiso elevar todavía más el tono al hablar de su compromiso personal con esta decisión. Después de más de tres décadas vinculado al mundo del fútbol, Gil Marín aseguró que su palabra es una de las pocas cosas que todavía considera intocables.

“Llevo más de 30 años en el mundo del fútbol. Mi palabra es una de las pocas cosas que tengo. Mientras yo sea CEO, Julián Álvarez no será traspasado al FC Barcelona. Eso es absolutamente seguro”

Sus palabras dejan al Barcelona prácticamente fuera de la ecuación. El Atlético puede aceptar que Julián tenga dudas sobre su futuro, puede estudiar una eventual salida si el jugador mantiene firme su deseo de abandonar el club, pero no contempla que el destino sea el conjunto azulgrana mientras Gil Marín continúe al frente de la entidad.

Más allá del enfrentamiento entre clubes, Gil Marín quiso dejar claro que su enfado no cambia la consideración que tiene hacia el futbolista. De hecho, sus palabras estuvieron acompañadas de un mensaje de preocupación por la situación personal que atraviesa el delantero.

El Atlético, por tanto, no da por perdido al argentino. La intención sigue siendo que Julián se recupere, vuelva a estar bien y pueda ponerse nuevamente a disposición del equipo. Pero mientras tanto, el club ha colocado una barrera que parece infranqueable: podrá haber una solución para Julián, pero esa solución nunca pasará por el Barcelona.

Por Javier Astudillo

Estudiante de doble grado de Periodismo+CC Políticas en EEUU. Instagram: xabiastudillo

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