Atlético Madrileño y Real Zaragoza empatan a cuatro un partido de locura que los de Torres tenían ganado en el 97’. Duro varapalo para el filial que vuelve a tropezar y que acumula ya cuatro partidos sin ganar. El líder rescata un punto encoméndandose a la Virgen del Pilar, tras llegar al descuento perdiendo 4-2.
El duelo se preveía intenso, siendo ambos dos equipos que tienen como objetivo ascender. La previsión tardó apenas un par de minutos en convertirse en realidad. El ritmo de partido fue vertiginoso desde el pitido inicial, y tras apenas siete minutos, se adelantó el Atlético Madrileño. El autor del tanto fue Kamaté, que firmó su segundo gol como rojiblanco tras una gran definición con la zurda, precedida de un precioso pase en profundidad de Romeo Hueso.
El Zaragoza reaccionó al golpe y comenzó a atacar constantemente la portería de Astralaga. El gol del líder acabó llegando tras la insistencia, con un buen disparo abajo de Edu Espiau imposible para el portero colchonero. Apenas un minuto después del empate visitante pudo volver a adelantarse el filial rojiblanco con un mano a mano de Domènech, pero el disparo del balear se marchó alto. Tras el susto volvió el asedio maño, que estuvo volcado en busca del segundo tanto los últimos diez minutos del primer tiempo.
Ida y vuelta con premio para los dos equipos
Si el ritmo frenético de la primera mitad no era suficiente, la segunda comenzó con más acción si cabe. No se había cumplido el primer minuto y Cubo rozó el 2-1 con un disparo raso. Salieron mucho mejor los de Torres al segundo acto y sus ocasiones de peligro se empezaban a suceder. Lo intentó Romeo Hueso entre cuatro rivales haciendo alarde de potencia física. Poco después, el incansable lateral rojiblanco, que estaba siendo el más destacado del partido, volvió a romper por derecha, llegó a línea de fondo y sirvió atrás para que Domènech batiese de volea a Westerverld.
Volvieron a reaccionar los de Ibai Gómez, que volvieron al ataque en busca del empate. Poco más de cinco minutos después del gol David García cometió penalti. Al igual que el primer equipo el día anterior, un penalti tan absurdo como claro hacía peligrar la victoria. La diferencia llegó en la definición: Astralaga se estiró a su derecha para salvar el empate con un paradón. Poco iba a durar la alegría en Alcalá, pues un minuto después del penalti conseguiría empatar el conjunto maño tras un gran centro desde la derecha.
El partido se rompió aún más de lo que estaba, con ambos equipos acercándose con peligro a la portería rival. Diez minutos después del empate, logró adelantarse de nuevo el Madrileño. Esta vez, a la salida de un córner que botó Álvaro Justo y que remató Miguel Gil con un potente e imponente cabezazo.
Rozando el 90’ parecía sentenciar el filial colchonero de mano de David Muñoz, que embocó el rechace de un remate al palo de Koke Mota. Tuvo el quinto el Atleti mientras que el Zaragoza no paraba de creer en la remontada. En el 98 Rubo anotó su doblete particular de cabeza tras una falta, y en el 101’ Taufik cometía un penalti que esta vez no desaprovecharía el líder.
Durísimo varapalo para los de Torres, que pierden dos puntos en un instante tras merecerlos a base de trabajo y colmillo en noventa minutos.

