El Atlético Madrileño ya ha echado a andar de manera oficial. El filial rojiblanco, completamente renovado respecto al equipo que la pasada temporada rozó el ascenso a Segunda División, inició su nuevo proyecto con un 2-2 ante el Juventud Torremolinos en un encuentro que dejó sensaciones contrapuestas. El conjunto dirigido por Fernando Torres fue capaz de ponerse por delante en dos ocasiones, pero terminó viendo cómo los andaluces igualaban el marcador en ambas.
El estreno servía también para comprobar hasta dónde puede llegar una plantilla que tendrá que acostumbrarse rápidamente a convivir sin buena parte de los protagonistas del pasado curso. Muchos de ellos dieron el salto al primer equipo o abandonaron la entidad este verano, obligando al Atlético a comenzar prácticamente de cero. Aun así, el encuentro dejó varios nombres propios llamados a tener protagonismo durante la temporada.
Entre ellos destacó especialmente Marc Doménech, autor de los dos tantos rojiblancos y uno de los fichajes que mejor impresión dejó. También Astrálaga tuvo una actuación destacada bajo palos, mientras que Álvaro Santos mostró recursos interesantes durante los minutos que estuvo sobre el césped. El resultado no fue el esperado, pero sí aparecieron argumentos suficientes para pensar que Fernando Torres tiene piezas sobre las que construir.
Doménech pide paso en su estreno
Había cierta expectación por comprobar la respuesta de este nuevo Atlético Madrileño después de una pretemporada complicada en cuanto a resultados. El filial no había conseguido ninguna victoria durante los amistosos y afrontaba su primer partido oficial con muchas incógnitas. Sin embargo, los rojiblancos necesitaron apenas un cuarto de hora para encontrar el camino hacia el gol.
Un error del Torremolinos en la salida de balón permitió a Marc Doménech aprovechar la oportunidad y colocar el 1-0. El fichaje quiso presentarse de la mejor manera posible y demostró rápidamente que puede convertirse en una de las referencias ofensivas del equipo de Fernando Torres. El gol, eso sí, provocó que el conjunto rojiblanco cediese terreno y permitiera a los locales crecer con el balón.
Ahí apareció Astrálaga. El guardameta vasco, incorporado este verano para reforzar la portería del filial, tuvo que intervenir en varias ocasiones para mantener la ventaja. Una de sus paradas más destacadas llegó ante Pau Pérez, evitando que el Torremolinos encontrase el empate antes de tiempo. Los andaluces incluso reclamaron una posible pena máxima, aunque el colegiado decidió no señalarla.
El Atlético también tuvo sus oportunidades para ampliar la ventaja. Sergio Esteban se encontró con una gran respuesta de Javi Cuenca, que sostuvo a los locales y acabó siendo determinante poco después. En la siguiente acción, el Torremolinos consiguió el empate después de una jugada por la derecha con varios remates que terminó culminando Mati Barboza, precisamente un exjugador del Atlético Madrileño. La ley del ex volvía a aparecer para dejar el encuentro completamente abierto antes del descanso.
Doménech vuelve a aparecer, pero el Atlético no consigue cerrar el partido
Tras el paso por vestuarios, el Atlético Madrileño volvió a ponerse por delante y, otra vez, con Doménech como protagonista. Una buena acción iniciada desde la izquierda terminó con Álvaro Santos poniendo el balón en el segundo palo, donde el balear apareció para rematar con precisión y firmar su doblete particular. Dos goles en su estreno oficial que convierten al atacante en una de las grandes noticias de la primera jornada.
El 2-1 volvió a obligar al Torremolinos a dar un paso adelante y el Atlético tuvo que resistir durante buena parte del segundo tiempo. Astrálaga continuó ofreciendo seguridad bajo palos, aunque finalmente no pudo evitar el segundo empate. En el minuto 77, un saque de esquina ejecutado por Cristian encontró la cabeza de Emin Grozdanic, que superó al guardameta rojiblanco con un potente testarazo.
El Atlético intentó reaccionar en los minutos finales y dispuso de varias aproximaciones para recuperar la ventaja. Romeo Hueso y Álvaro Santos protagonizaron algunas de las acciones más peligrosas, pero el conjunto rojiblanco no encontró el tercer gol que le hubiese permitido estrenar el curso con victoria. El 2-2 terminó siendo definitivo y deja al filial con un punto que sabe a poco después de haber tenido dos veces la victoria en su mano.
El proyecto de Fernando Torres comienza, por tanto, con trabajo por delante, pero también con motivos para el optimismo. Doménech se estrenó por todo lo alto, Astrálaga respondió cuando fue exigido y varios de los nuevos fichajes dejaron buenas sensaciones. El Atlético Madrileño todavía necesita tiempo para convertirse en el equipo que pretende ser, pero el primer paso ya está dado.

