El Atlético de Madrid encara la recta final del mercado con una hoja de ruta bastante definida. Mateu Alemany tiene dos movimientos prioritarios sobre la mesa para terminar de completar la plantilla: la llegada de un delantero centro y el fichaje de Nico González, con Nicolas Jackson como principal objetivo para reforzar la posición de ‘9’.

Sin embargo, antes de poder ejecutar estas operaciones, el director de fútbol profesional del Atlético tiene una tarea mucho más complicada: hacer sitio en la plantilla y aliviar la masa salarial. La llegada de los dos futbolistas está estrechamente vinculada a las salidas de José María Giménez, Obed Vargas, Thomas Lemar y Carlos Martín, cuatro operaciones que se han convertido en el gran obstáculo para cerrar el mercado rojiblanco.

La prioridad ofensiva parece clara. Nicolas Jackson es el delantero que más gusta al Atlético para completar su ataque y se mantiene como la principal alternativa para ocupar el puesto de ‘9’. El senegalés aportaría velocidad, potencia y capacidad para jugar en diferentes posiciones del frente ofensivo, características que encajan en las necesidades de Diego Simeone.

El otro nombre sobre la mesa es Nico González. El futbolista argentino continúa siendo uno de los objetivos del conjunto rojiblanco y su posible llegada permitiría añadir todavía más recursos a una parcela ofensiva que ha sufrido una profunda transformación durante el verano.

El problema, sin embargo, no está únicamente en convencer a los futbolistas o alcanzar acuerdos con sus clubes. El Atlético necesita primero liberar espacio, tanto deportivo como económico. Y ahí es donde Alemany está encontrando mayores dificultades.

La operación salida se ha convertido en la pieza que puede hacer que todo el dominó del mercado rojiblanco caiga o se quede bloqueado. Giménez, Vargas, Lemar y Carlos Martín aparecen como los nombres cuya salida podría facilitar que el Atlético acometa las dos últimas incorporaciones.

El objetivo de la dirección deportiva es reducir la plantilla y, especialmente, rebajar el coste salarial. Una condición importante para poder afrontar nuevas operaciones sin comprometer el equilibrio económico del club y que explica por qué el mercado rojiblanco todavía no está cerrado.

Pero encontrar una solución para estos cuatro futbolistas no está resultando sencillo. El tiempo comienza a apretar y cada día que pasa reduce el margen de maniobra de Alemany para encontrar compradores y cerrar acuerdos beneficiosos para todas las partes.

La dificultad para concretar las salidas ha provocado que en el Metropolitano ya se contemple un escenario alternativo. Según la información de Marca, el Atlético ha abierto la puerta a que Jackson y Nico González puedan llegar en calidad de cedidos, con o sin opción de compra.

Esta posibilidad permitiría al club rojiblanco incorporar los dos perfiles que considera necesarios sin tener que afrontar inmediatamente el coste de un traspaso definitivo. Una fórmula que podría convertirse en la solución si las operaciones de salida continúan atascadas.

Alemany se encuentra, por tanto, ante una especie de último puzle del mercado. Tiene identificados los objetivos y sabe qué posiciones quiere reforzar, pero necesita encontrar la manera de encajar todas las piezas sin que la plantilla ni la masa salarial se desborden.

El Atlético tiene dos fichajes en el horizonte y cuatro salidas que pueden decidir su llegada. Jackson y Nico esperan; Alemany busca espacio. Y mientras el reloj del mercado sigue corriendo, el plan B de las cesiones empieza a ganar protagonismo.

Por Javier Astudillo

Estudiante de doble grado de Periodismo+CC Políticas en EEUU. Instagram: xabiastudillo

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