Parecía cuestión de tiempo. Fabrizio Romano ya había confirmado en su momento el principio de acuerdo verbal entre Éderson y el Atlético de Madrid, y Mateu Alemany había realizado incluso un viaje exprés a Italia durante el último parón de selecciones para acelerar las conversaciones y limar los últimos flecos de una operación que el club colchonero quería tener cerrada antes del inicio del mercado estival. Sin embargo, según informa este fin de semana de jornada retro en la liga el Diario As, la realidad a día de hoy dista considerablemente de aquel escenario: las negociaciones por el centrocampista brasileño del Atalanta están en punto muerto, tanto en lo que respecta a las conversaciones entre clubes como —y esto es lo más llamativo— en lo referente al propio jugador, que ha dado un paso atrás respecto a la posición que mantenía apenas unas semanas atrás.
La posición de la Dea no ha variado un ápice desde que arrancaron las negociaciones. Luca Percassi, conocido en el mundillo como uno de los negociadores más tenaces del fútbol europeo, mantiene la tasación de su mediocampista estrella en 45 millones de euros y no contempla ninguna oferta por debajo de esa cifra como punto de partida real para una negociación. El Atlético, cuya primera propuesta rondó los 35-40 millones, tiene la firme intención de no sucumbir a esas exigencias y confía en que el paso del tiempo juegue a su favor: Éderson tiene contrato con el conjunto bergamasco hasta junio de 2027, lo que significa que a partir de julio entrará en el último año de su vínculo y su cotización, al menos en teoría, debería experimentar una rebaja sensible.
A favor de los colchoneros juega también el hecho de que el Atalanta tiene prisa por vender. Los de Bérgamo, según trasladó AS, no quieren que Éderson forme parte de la pretemporada del equipo la próxima temporada y aspiran a cerrar su reemplazo en ese mismo período, lo que convierte al club italiano en un negociador urgente que, paradójicamente, exige un precio elevado mientras el reloj corre en su contra. Una contradicción que el Atleti podría explotar en su beneficio.
El giro inesperado de Éderson
Lo que nadie esperaba era el viraje en la posición del propio Éderson. El brasileño había rechazado en los últimos meses propuestas de clubes de la Premier League —Arsenal, Manchester United y Newcastle figuran entre los interesados más recurrentes en las últimas ventanas—, así como de equipos de alto calibre de la Serie A como la Juventus y el Inter. Incluso había descartado opciones procedentes de su Brasil natal, todo ello movido por el deseo de hacer realidad su sueño de fichar por el Atlético de Madrid y jugar en el Metropolitano. Ese escenario, sin embargo, ha mudado en las últimas semanas de forma sorpresiva, y las conversaciones se han instalado en ese tira y afloja que, cuando involucra a agentes con intereses propios sobre la mesa, raramente se resuelve con rapidez. El jugador sigue queriendo llegar al club colchonero, pero no a cualquier precio.
El Atleti, no obstante, no espera sentado. La dirección deportiva tiene claro que no sucumbirá a las presiones de los representantes y que no hay prisa que justifique cerrar una operación en condiciones desfavorables, máxime cuando la relación entre ambos clubes —avalada por el buen fin de operaciones previas como las de Musso, Ruggeri, Raspadori o, más recientemente, Lookman— garantiza que el diálogo seguirá abierto. Y mientras tanto, Alemany trabaja en las alternativas. Una de ellas, la más llamativa, es precisamente Marc Bernal, el centrocampista del Barcelona con quien el director deportivo rojiblanco ya se reunió este viernes en Majadahonda.

