A falta de argumentos futbolísticos para frenar al Atlético de Madrid, la prensa inglesa ha abierto un frente nuevo restando solamente horas para la ida de las semifinales de la Champions League. El diario Mirror Sport dedicó su portada este pasado lunes al duelo del Metropolitano con un titular que no deja demasiado margen a la interpretación: «Simeone, a pain in the grASS», un juego de palabras que sustituye «ass» por «grass» en la expresión coloquial inglesa «a pain in the ass» —traducible como «un grano en el culo» o «un auténtico pesado»— y que viene acompañado de un subtítulo igualmente elocuente: «Gunners fear more of dirty Diego’s pitch tricks», esto es, «los Gunners temen más trucos sucios de Diego con el césped». El foco, como puede verse, no está esta vez en la táctica de Simeone ni en los futbolistas rojiblancos, sino en el estado del terreno de juego del Riyadh Air Metropolitano.
Las quejas del Tottenham y del Barcelona, el argumento de Mirror contra el césped del Metropolitano
El artículo, firmado por el periodista John Cross, advierte a Mikel Arteta de que el Atlético ha convertido su estadio en una fortaleza prácticamente inexpugnable en las noches europeas, y para sostener la tesis del «juego sucio» con el césped rescata dos episodios ocurridos a lo largo de esta misma temporada. El primero apunta al Tottenham, vecinos londinenses del Arsenal, quienes se quejaron de que el césped del Metropolitano fue regado en exceso antes del partido de octavos de final de marzo, lo que habría provocado que los jugadores resbalaran sobre una superficie excesivamente mojada. El resultado de aquella noche fue un contundente 5-2 para los colchoneros. El segundo episodio tiene como protagonista a Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona, que afirmó antes de la ida de los cuartos de final de Copa del Rey que el césped estaba demasiado largo, en lo que el técnico alemán interpretó como un intento deliberado de ralentizar el juego. El Atleti ganó aquel partido 4-0.
No es la primera vez que el estado del terreno de juego del Metropolitano genera conversación en el fútbol europeo, aunque conviene matizar que las quejas de Flick y del Tottenham no encontraron respaldo oficial ni derivaron en ninguna sanción o investigación por parte de la UEFA. El césped del Metropolitano, en todo caso, ha sido avalado por la misma UEFA antes del partido de vuelta de cuartos de final de la Champions, también ante los culés, tras la reclamación formal del equipo blaugrana al respecto.
Lo que dice el reglamento de la UEFA
Más allá del ruido mediático generado en Inglaterra, conviene situar el debate en su contexto normativo. El reglamento de la UEFA establece con precisión los límites dentro de los cuales el club local puede gestionar su terreno de juego. Según el artículo 34.04, la altura del césped no puede exceder los 30 milímetros de forma uniforme en todo el campo, y si el árbitro o el delegado de la UEFA lo consideran necesario, el club local puede verse obligado a reducirla. En cuanto al riego, la norma exige que se realice de manera uniforme —no solo en ciertas zonas— y que, por regla general, finalice 60 minutos antes del inicio del partido, aunque se contempla expresamente que el club local pueda regarlo con posterioridad a su propia discreción.
Dicho de otro modo: mientras el Atlético se mantenga dentro de esos márgenes, todo lo que haga con su césped es perfectamente legal y entra dentro de las normas UEFA. Que la prensa inglesa lo llame «juego sucio» dice más sobre el estado de nervios previo al partido en Londres que sobre la gestión del estadio rojiblanco.

