Ademola Lookman tiene una relación especial con el partido de esta noche. El extremo nigeriano, que se reincorporó esta semana a los entrenamientos con el grupo tras superar sus molestias físicas tras la final de Copa del Rey y se perfila como disponible para la ida de las semifinales de la Champions League ante el Arsenal, compareció ante los medios en el Media Day del Atlético de Madrid con la serenidad de quien lleva meses rindiendo al más alto nivel en el club colchonero y afronta el duelo desde una posición de confianza consolidada. Sus palabras, sin embargo, no pudieron evitar que asomara la carga emocional de un futbolista que creció en Londres y que esta noche se encontrará al otro lado del campo con el equipo de su ciudad.
Lookman no intentó disimular lo que siente ante un partido que, más allá de su dimensión deportiva, tiene para él un componente personal difícil de ignorar. «Para mí es emocional. Me crié en Londres. La primera vez que estuve en un partido del Arsenal fue con el Charlton, siendo niño. Siendo de Londres es un partido muy especial», reconoció el nigeriano, antes de añadir la matización que define exactamente en qué lugar está su cabeza ahora mismo: «Lo que quiero es ganar».
La transformación de Lookman bajo las órdenes del Cholo
Uno de los aspectos más llamativos de la comparecencia de Lookman fue su análisis de la evolución que ha experimentado desde su llegada al Atlético de Madrid. El extremo, que aterrizó en el Metropolitano procedente del Atalanta el pasado mes de invierno en una operación que levantó expectación en toda Europa, reconoció que el trabajo con Simeone le ha convertido en un futbolista cualitativamente diferente al que era antes. «He crecido en todos los sentidos, especialmente en defensa. Soy más intenso, hago más trabajo hacia atrás. Creo que ahora soy un jugador más completo», afirmó, poniendo el acento en precisamente la dimensión que menos se asocia instintivamente a un extremo de sus características pero que en el sistema del Cholo resulta tan determinante como el talento ofensivo.
La confianza que Simeone ha depositado en él desde el primer día aparece en su discurso como el catalizador de esa transformación. En sus propias palabras: «La confianza del entrenador es genial. Te ayuda a rendir, la confianza de los compañeros también te hace tener más confianza. Eso es lo que tenemos que hacer».
Lookman tampoco se dejó llevar por el exceso de confianza a la hora de valorar al rival, y fue preciso en su lectura del momento de la competición: «Es un rival duro. Son semifinales de Champions, no hay rivales fáciles a estas alturas y será un partido muy duro». Una valoración que, viniendo de un jugador que conoce el fútbol inglés desde dentro y que tiene muy presentes las credenciales del equipo de Arteta, adquiere un matiz de advertencia hacia el propio entorno rojiblanco.

