La eliminación del Atlético de Madrid en semifinales de la Champions League dejó más heridas que la puramente competitiva. Además del golpe anímico por quedarse a las puertas de la final, el conjunto rojiblanco terminó el encuentro ante el Arsenal con preocupación por el estado físico de Julián Álvarez, que tuvo que pedir el cambio durante la segunda mitad del choque disputado en Londres.
La imagen del delantero argentino abandonando el terreno de juego encendió las alarmas tanto en el Atlético como en Argentina. Y es que Julián ya llegaba muy condicionado físicamente al Emirates. En el partido de ida había terminado con molestias en el tobillo después de una acción en la que Eze cayó sobre esa zona, dejando al atacante muy tocado. De hecho, su presencia en la vuelta estuvo en duda prácticamente hasta última hora.
El cuerpo técnico rojiblanco decidió arriesgar con uno de sus jugadores más determinantes, aunque el delantero no estaba al cien por cien. Antes del encuentro incluso tuvo que probarse sobre el césped para comprobar si podía competir con normalidad. Finalmente fue titular, pero los gestos de dolor durante el encuentro reflejaban que seguía lejos de su mejor estado físico.
Tras disputar una hora de partido, Julián pidió el cambio, generando una enorme inquietud por una posible recaída o una lesión más seria en un tramo decisivo de la temporada. También en Argentina hubo preocupación inmediata, pensando ya en el próximo Mundial y en la importancia del delantero dentro del esquema de la selección albiceleste.
Sin embargo, las primeras informaciones invitan al alivio. El periodista Gastón Edul, muy cercano al entorno del jugador, quiso mandar un mensaje tranquilizador sobre el estado del atacante. “Julián Álvarez no tiene lesión nueva ni se agravó la anterior. Pidió el cambio porque sufrió un golpe en el tobillo que tenía sentido hace una semana. Hace reposo y se recupera”, explicó.
Aunque se descarta una lesión importante, todo apunta a que el argentino será baja este fin de semana ante el Celta de Vigo en el Metropolitano. En el Atlético prefieren no correr riesgos con uno de los futbolistas más importantes del proyecto y apostar por una recuperación completa de cara al tramo final del curso.

