Diego Pablo Simeone seguirá al frente del Atlético de Madrid la próxima temporada. El técnico argentino confirmó su continuidad después de la victoria rojiblanca frente al Girona, aunque lo hizo desde un discurso mucho más emocional y reflexivo de lo habitual. Porque más allá del resultado, el Cholo dejó una confesión que reflejó perfectamente el desgaste, la exigencia y también el profundo vínculo que mantiene con el club tras casi década y media al mando.
“Está claro que ya son 15 años, empezamos a estar grandes también nosotros”, reconoció entre sonrisas. Pero inmediatamente después apareció una frase que sorprendió por su sinceridad. “A veces me pregunto si vale la pena seguir”, admitió Simeone. Y ahí llegó la respuesta que disipó cualquier duda: “Encuentro que sí”.
El entrenador argentino explicó que esa motivación sigue naciendo de muchos lugares. Del equipo, de la afición y de todo lo que representa el Atlético para miles de personas. “Hay un montón de gente que quiere el objetivo que buscamos, hay un montón de gente que le cambia la vida y la ilusión por venir a ver al Atlético de Madrid”, señaló.
La noche vivida en el Metropolitano con el homenaje a Antoine Griezmann también tuvo un peso importante en su reflexión. Simeone destacó la forma en la que el estadio respondió al francés en su despedida y puso en valor el lado humano del club. “Vale la pena porque veo un estadio que respeta a una leyenda como Antoine”, explicó. “Hay un club que cuida al jugador y busca tener una despedida acorde a lo que amerita su trabajo”, añadió.
Lejos de transmitir desgaste definitivo, el técnico dejó claro que sigue encontrando energía dentro del fútbol. Y especialmente dentro del vestuario. Simeone insistió en que su gran fuente de ilusión continúan siendo los futbolistas. Tanto los que están como los que puedan llegar este verano.
“Me entusiasman los jugadores”, afirmó. “Los que puedan venir, los que se queden y los que me representen”, añadió. El argentino volvió a poner el foco en una idea que ha marcado toda su etapa en el Atlético: el compromiso competitivo. “Quiero ver en ellos que buscan el trabajo que se necesita para poder estar donde estamos”, señaló.
Incluso dejó una imagen muy reconocible de su manera de vivir el fútbol. “Puede ser así de chiquito que para mí es un fogón a los dos minutos”, dijo entre risas, dejando claro que sigue encontrando motivación incluso en los detalles más pequeños.
Después de una temporada cargada de desgaste emocional, eliminaciones dolorosas y muchas dudas alrededor del futuro del proyecto, Simeone eligió el sentimiento para mandar un mensaje claro: se declara creyente. Y, sobre todo, sigue sintiendo que merece la pena continuar liderando al Atlético de Madrid.

