Saúl Ñíguez, figura clave en la primera etapa del proyecto de Diego Pablo Simeone, ha reconocido que su adiós al Atlético de Madrid no se ajustó a lo que él deseaba. En una entrevista con RTVE, el hoy centrocampista del Flamengo admitió que, además de la valoración del cuerpo técnico, percibió que parte de la afición ya no veía con buenos ojos su continuidad. “No sé si por expectativas o por lo que sea, pero nunca estaban satisfechos con lo que hacía”, explicó el ilicitano.
Ante esa sensación, Saúl sostuvo que tomó una decisión meditada, sin dramatismos y pensando en el colectivo. “Sabía que podía dar más, pero si una gran parte no me quiere aquí, yo tampoco quiero perjudicar al Atlético de Madrid”, afirmó. Tras sus pasos por Chelsea y Sevilla, entendió que era el momento de cerrar etapa y empezar de cero: el Flamengo, con Filipe Luis en el banquillo, le ha abierto ese escenario y le ha ayudado a recuperar sensaciones.
Pese a todo, el canterano subrayó su gratitud hacia la hinchada rojiblanca y el vínculo creado durante años de éxitos y exigencia. “Siempre estaré agradecido a la afición, que me apoyó en las buenas y en las malas. Por supuesto que echo mucho de menos al Atlético de Madrid”, concluyó. Declaraciones que dibujan una salida sin rencor, con autocrítica y respeto por un club en el que llegó a ser referencia.

