El Atlético de Madrid recibe este miércoles 26 de noviembre al Inter de Milán en la fase de liga de la Champions, un choque con sabor especial para varios rojiblancos con pasado en la Serie A. Entre ellos, Giacomo Raspadori, que aterriza en la cita en su mejor momento como colchonero tras desatascar el partido de Getafe y postularse como alternativa real para el once.
Ante el equipo de Bordalás, el internacional italiano cambió el guion desde el banquillo: probó desde lejos, obligó a Soria a una gran intervención y, sobre todo, firmó la acción que acabó en el 0-1 (centro tenso que Duarte introdujo en su propia portería). Su impacto no pasó desapercibido para Diego Simeone: “Muy contento por Raspadori«, con el que el entrenador no está siendo justo porque no le está dando todos los minutos que merecería por cómo trabaja en la semana, admitió el técnico, abriéndole la puerta a más protagonismo.
El cruce ante el Inter también activa los recuerdos del ‘Jack’ que se fogueó en Sassuolo y Nápoles. En conversación con Mundo Deportivo, Raspadori avisó del nivel del rival: “Seguramente será un partido complicado, como todos en la Champions, porque el Inter es un muy buen equipo. En los últimos tres años llegó a dos finales”. Del libreto ‘nerazzurro’ bajo Christian Chivu ve continuidad con respecto al de Inzaghi: “Más o menos el mismo juego, quizá un poco más vertical. Es lo que he visto en este inicio de temporada”.
Sobre el plan del Atleti, el punta fue directo: “Jugar con nuestra mentalidad, hacer lo que sabemos. Claro que el rival es muy buen equipo, pero nosotros también”. Y no oculta su motivación personal: contra el Inter acumula 10 enfrentamientos (dos victorias, seis derrotas y dos empates) y guarda un recuerdo imborrable: el 0-2 en San Siro de la 21/22 con gol inicial suyo para el Sassuolo. ¿Le gustaría repetir? “Claro, me gustaría mucho marcarle”, respondió entre sonrisas.
Con el Metropolitano como termómetro, Simeone medita si transformar la chispa de Getafe en titularidad europea. La lógica competitiva empuja a pensar en un rol de revulsivo, pero el estado de forma del italiano y su buen conocimiento del adversario sostienen su candidatura al once. Sea de inicio o desde el banquillo, Raspadori llega enchufado y con un mensaje claro: partido grande, mentalidad grande.

