El Arsenal de Mikel Arteta llega a la semifinal de la Champions League con una noticia que cambia considerablemente el escenario previo al partido. Según informa Mirror Football, Bukayo Saka parece estar totalmente recuperado del persistente problema en el tendón que le ha mantenido alejado del terreno de juego durante los últimos cinco encuentros oficiales, y todo apunta a que el extremo inglés podría tener incluso minutos en el duelo liguero de los gunners ante el Newcastle United, a modo de toma de contacto previa antes de la cita clave en el Metropolitano. Una noticia inmejorable para Arteta que, en la misma medida, supone un dolor de cabeza inesperado para Diego Pablo Simeone, cuya planificación táctica para frenar el potencial ofensivo inglés había contemplado inicialmente la posible ausencia del internacional británico como un factor que aliviaría la presión por las bandas y facilitaría las tareas defensivas a los muchachos del Cholo.
El jugador más desequilibrante del Arsenal, de vuelta
No hace falta extenderse demasiado en el currículo de Saka para entender la dimensión del problema que su regreso plantea a la defensa rojiblanca. El extremo londinense es, a día de hoy, uno de los futbolistas más difíciles de neutralizar del fútbol europeo: rápido, vertical, habilidoso en el uno contra uno y con un olfato para el gol y la asistencia que le ha convertido en el gran referente ofensivo del proyecto de Arteta. La plantilla del Atleti conoce de sobra su capacidad de desequilibrio, entre otras razones porque fue uno de los protagonistas de la eliminatoria del Arsenal ante el Real Madrid en la pasada edición de la Champions, donde dejó actuaciones de un nivel difícilmente cuestionable.
Su regreso, de confirmarse, permitiría además a Arteta recuperar el tridente que más daño ha generado al Arsenal a lo largo de esta temporada europea: Ødegaard, Havertz y el propio Saka coincidiendo sobre el césped por primera vez en mucho tiempo. Una línea ofensiva de esas características, desplegada en el Metropolitano con el Arsenal necesitando un resultado que le permita llegar con vida a la vuelta en el Emirates, eleva notablemente el nivel de exigencia para el bloque defensivo colchonero.
El rompecabezas táctico de Simeone
La posible vuelta de Saka obliga al cuerpo técnico rojiblanco a redoblar sus esfuerzos de análisis y a replantearse algunos de los mecanismos de contención que habían diseñado para esta eliminatoria. La decisión más acuciante que deberá tomar Simeone es si opta por una marca individual sobre el extremo inglés —con el lateral correspondiente asumiendo esa responsabilidad de forma casi exclusiva— o si prefiere articular un sistema de ayudas defensivas constantes que reduzca los espacios por la banda sin comprometer el equilibrio general del equipo.
No es casual que este escenario genere tanta inquietud en el entorno rojiblanco. La banda es, precisamente, uno de los territorios donde el Arsenal hace más daño, y la presencia de Saka en plenas condiciones físicas convierte esa zona del campo en el punto caliente de una eliminatoria que, sobre el papel, se antoja de las más igualadas que el Atleti ha afrontado en esta Champions. El Metropolitano, que ya ha demostrado en incontables ocasiones ser el mejor aliado posible para los nuestros en las noches europeas, tendrá que volver a ejercer de fortaleza. Pero esta vez, con Saka al otro lado, la tarea se presenta considerablemente más exigente de lo que parecía hace apenas unos días.
Los informes médicos apuntan a que el futbolista trabaja a un ritmo altísimo para llegar en perfectas condiciones. Simeone, mientras tanto, ya estará reajustando el plan.

