El Atlético de Madrid inaugura el flujo inverso en su red de franquicias: por primera vez incorpora a un futbolista procedente de uno de sus clubes asociados. El elegido es Luis Ronaldo Nájera, mediocentro ofensivo mexicano de 22 años, que aterriza cedido desde el Atlético de San Luis para reforzar al Atlético Madrileño durante la temporada en curso en Primera RFEF.
Formado en Tigres, Nájera dio el salto profesional en San Luis, donde completó la 24/25 con 30 partidos, tres goles y cuatro asistencias. Su perfil encaja con la idea de Fernando Torres: un centrocampista con llegada, buen primer control y capacidad para dar el último pase, atributos que complementan a un bloque que ya ha mostrado profundidad de plantilla y que lidera el Grupo 2. La dirección deportiva rojiblanca ya había intentado cerrar su incorporación en verano, pero trámites burocráticos retrasaron la operación hasta ahora.
La cesión cristaliza antes de la apertura del mercado de invierno al quedar resueltos los requisitos administrativos, de modo que el jugador se integrará de inmediato en la dinámica del filial. En el club consideran “prematuro” que aparezca este domingo 16 de noviembre en la visita al Alcorcón, por lo que su estreno apunta a la próxima semana frente al Marbella, siempre que el cuerpo técnico lo vea adaptado al ritmo competitivo.
Más allá del impacto deportivo, el movimiento subraya la utilidad estratégica de la red Atlético (San Luis y Ottawa) como plataforma bidireccional de talento. Hasta la fecha, la entidad solía nutrir a las franquicias con canteranos y jóvenes proyectos; la llegada de Nájera abre una vía para captar perfiles específicos ya rodados en un contexto competitivo similar y con ADN rojiblanco.

