El Atlético de Madrid retomó este jueves los entrenamientos en Majadahonda después del día libre concedido a la plantilla tras la derrota en el Camp Nou. El equipo de Diego Pablo Simeone ya piensa en otra salida de máxima exigencia, esta vez a San Mamés, donde el sábado le espera un Athletic Club herido tras caer con contundencia en casa frente al Real Madrid (0-3).
La sesión estuvo dividida en dos grupos. Los titulares ante el Barcelona, además de Koke, realizaron un trabajo más ligero en el gimnasio, centrado en la recuperación física después del esfuerzo del último encuentro de LaLiga. Mientras tanto, los jugadores que no formaron parte del once inicial completaron una sesión más exigente, con carga física y posterior trabajo táctico sobre el césped, bajo la atenta y enérgica dirección de Simeone, muy metido en cada ejercicio.
Las malas noticias llegaron desde la enfermería. A la ya conocida baja de Marcos Llorente, lesionado en Getafe y aún en proceso de recuperación, se suman las de Álex Baena, José María Giménez y Johnny Cardoso, que regresaron tocados de la visita al Camp Nou. Baena y Giménez sufren sendas lesiones musculares leves en un muslo, mientras que el centrocampista estadounidense arrastra un golpe en la rodilla que le impide ejercitarse con normalidad y complica seriamente su presencia en San Mamés. Los tres, junto a Llorente, tienen prácticamente descartada su participación frente al Athletic.
En medio de este panorama, Simeone sí recibió una noticia positiva: el regreso de Robin Le Normand. Tras una semana incorporándose de forma progresiva al trabajo con el grupo, el central ya se entrena con plena normalidad y estará disponible para la visita a Bilbao. El internacional español no juega desde el duelo de Champions ante el Union St. Gilloise y su vuelta supone un importante alivio para el técnico argentino, que pierde a Giménez pero gana solidez defensiva en una de las plazas más complicadas de LaLiga.

