Lo que debía ser el camino de vuelta a casa tras una final de Copa del Rey se convirtió para un grupo de aficionados rojiblancos en una situación de riesgo real sobre la autovía A-5. La Guardia Civil detuvo el pasado domingo a dos personas, vecinos de Euskadi y mayores de edad, por acosar a una furgoneta blanca que circulaba por dicha vía a la altura de Mérida portando una bandera española con el escudo del Atlético de Madrid, a la vuelta del encuentro disputado en La Cartuja de Sevilla entre el conjunto colchonero y la Real Sociedad. Ambos detenidos fueron posteriormente puestos en libertad, pero el asunto no quedará ahí: según ha confirmado este martes el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, el caso será investigado por la vía penal.
El episodio quedó registrado en un vídeo publicado el domingo en varias redes sociales que no tardó en viralizarse y que muestra con toda la crudeza lo acaecido sobre el asfalto extremeño. En las imágenes, grabadas por los ocupantes de un vehículo que circulaba detrás de las furgonetas implicadas, se aprecian tres vehículos oscuros circulando en paralelo a la furgoneta blanca con la bandera rojiblanca. En un momento determinado, uno de ellos se sitúa a la izquierda del vehículo de los aficionados con la puerta derecha abierta y realiza una maniobra de aproximación que amenaza con invadir el carril por el que circulaba el vehículo blanco, poniendo en riesgo la integridad física de sus ocupantes de forma deliberada y en plena autovía.
Fuentes del instituto armado confirmaron que hay una investigación abierta a raíz precisamente del visionado de ese vídeo, que fue determinante para identificar e interceptar a los responsables de las maniobras en Mérida.
«Se pone en riesgo la vida de otra persona»
El delegado del Gobierno en Extremadura no dejó margen para la ambigüedad en su valoración de los hechos. «Irá por la vía penal de forma clara, pues se pone en riesgo la vida de otra persona y es una irresponsabilidad», afirmó José Luis Quintana, subrayando la gravedad de unas maniobras que, de haber tenido peor desenlace, podrían haber acabado en tragedia sobre una de las vías más transitadas del país.
La noticia llega, además, en un contexto que hace aún más llamativo el incidente: la convivencia entre las aficiones del Atlético de Madrid y la Real Sociedad durante el fin de semana de la final en Sevilla fue, según todas las crónicas y testimonios recogidos, prácticamente ejemplar. Lo acaecido en la A-5 a la altura de Mérida representa, por tanto, un episodio aislado y execrable que contrasta frontalmente con el espíritu de fiesta y deportividad que presidió la cita copera en la capital andaluza, y que no debe empañar el recuerdo de una final que, pese al dolor del resultado para los nuestros, se vivió con la altura que merece el fútbol.
Los dos detenidos, en libertad provisional a la espera de que la investigación judicial siga su curso, tendrán que dar explicaciones ante la justicia por unas maniobras que, con independencia del color de la bandera que portara la furgoneta blanca, no tienen ninguna justificación posible.

