El Atlético de Madrid no estará solo en el Emirates Stadium. Estará, de hecho, bastante lejos de ello. La vuelta de las semifinales de la Champions League ante el Arsenal, el partido que puede catapultar a los rojiblancos a la final de la máxima competición continental por primera vez desde 2016, contará con el respaldo de cerca de 3.000 aficionados rojiblancos desplazados hasta Londres, una cifra que convierte este encuentro en el mayor desplazamiento de la temporada en Europa para la afición colchonera, a excepción, lógicamente, de la final de la Copa del Rey en Sevilla, que congregó a más de 30.000 seguidores en La Cartuja.
Un récord que crece partido a partido
Lo que hace especialmente llamativo el dato no es solo la cifra en sí, sino la progresión que refleja a lo largo de toda la campaña europea. El Atleti comenzó su andadura en esta Champions en Anfield, donde apenas 900 seguidores acompañaron al equipo en el debut ante el Liverpool en septiembre. El paso del tiempo y el avance en la competición han ido engrosando ese ejército rojiblanco de forma sostenida: 1.000 aficionados viajaron a Estambul en la fase de grupos, 1.000 más se plantaron en el Jan Breydel de Brujas en la ida de los play-offs, y 1.600 estuvieron presentes en el Philips Stadion de Eindhoven animando a los de Simeone.
El salto cualitativo llegó con la fase eliminatoria ya en marcha y con suelo inglés como destino recurrente. Cuando el Atleti visitó el Emirates en la fase de liga, 2.500 seguidores hicieron el viaje. En la vuelta de los cuartos ante el Tottenham en Londres, la cifra ascendió a 2.800. Y ahora, para la noche más importante, el contador marca 3.000, con la presencia destacada de miembros de peñas y agrupaciones de aficionados rojiblancos asentadas en las Islas Británicas, que conocen mejor que nadie lo que significa verse las caras con el fútbol inglés en su propia casa.
A un partido de una nueva final
La dimensión del desplazamiento habla, en realidad, de algo más profundo que la simple logística: habla del momento que vive el club y de la ilusión que ha sido capaz de generar en su afición. El Atlético está a noventa minutos de una final de la Champions League, la primera desde Milán 2016, y la afición rojiblanca lo sabe y quiere estar ahí para empujar. El Arsenal, que no ha perdido un solo partido en esta edición de la competición, es el obstáculo que separa a Simeone y los suyos de ese sueño, y el Emirates no será precisamente un estadio amigo. Pero con 3.000 colchoneros en la grada, los nuestros tendrán en Londres algo que no tiene precio en las noches de Champions: la certeza de que, pase lo que pase sobre el césped, no estarán solos.

